BLOG-TRAILER

martes, 3 de octubre de 2006

No era tan "dolce" la "vita"


Anita Ekberg confiesa que si vuelve a ver un fotograma más de “La dolce vita” fellinesca... ¡vomita!

Eso ha dicho textualmente la vedette sueca, cuarenta y seis años después del escandaloso chapuzón en la Fontana de Trevi.

Dwight Macdonald teorizaría que se está desinflando el masscult, al igual que todo lo demás.

2 comentarios:

Jesús Torrealba dijo...

A veces se protagonizan grandes momentos o sublimes instantes y los protagonistas ni cuenta se dan, Anita se volvió un arquetipo, su imagen trascendió al ser humano que lleva su nombre y se transformó en el ícono femenino de la belleza voluptuosa, una venus naciendo del agua. Seguramente igual que Anita, muchos miembros desean vomitar al ver esas imágenes!!!

Octavio Vinces dijo...

Por fortuna nuestra época cuenta con la memoria inconmensurable que le proporcionan los medios audiovisuales. Cuando al igual que Marcelo Mastroiani, aquel otro hermoso protagonista del filme y la escena, la Ekberg haya dejado este mundo y no esté entre nosotros —o en su lujosa residencia italiana, para ser más exactos—, las generaciones venideras podrán seguir deleitándose con esa figura irresistiblemente sugestiva y húmeda.

Su malestar y su vejez serán entonces nada más que un eco diluyéndose en la lejanía.