BLOG-TRAILER

jueves, 5 de octubre de 2006

e-mail de Frida Kahlo

Javier: este pinche insomnio me da por bloggear y Diego se desespera. Sigue tan feo como siempre, pero ha rebajado la panzota. Por aquí los tamales son desabridos y el tequila es "light". Pero no te escribo para contarte mis cuitas, sino para reírnos juntos de los guasones gringos que ahora, como tú dices, tendrán que quedarse quietecitos de su lado de la frontera. Y te auguro que, sin su sueño de venir a derraparse a México, pues me da que se van a morir del aburrimiento. Ni una gota de tequila reposado "Don Julio" para ellos, ni una sola ración de guacamoles. Y si por mí fuera, que sigan viendo la vida en rojo, azul, blanco y negro. Les sustraigo el calor del amarillo, los tonos ocres, los verdes. Tampoco nada de mota ni peyote que esos gorriones alucinan feo. Ni hablar del mezcal que diluyen en hielo granizado, tragos de viejas putas arrugadas por el hastío. La venganza es dulce, mi Javo, y se come añeja. Aquí me tienes, webeando, cambié el pincel por el teclado. ¿Viste cómo se cotiza mi obra? Te voy dejando, porque quiero chatear de lleno con una escandinava que se ha tatuado mis autoretratos en todo su cuerpo. Despuecito los pongo en contacto. Salúdame a Edith y, juntos, bébanse un roncito en mi nombre. Frida.

PD: Valera Mora te adjunta un abrazo, que ya no escribe, dice, pero que te bebas la vida.

5 comentarios:

Jesús Torrealba dijo...

Viva Méjico.....íjole manito, y viva la Frida que en el ciberespacio no debe sufrir de dolores de columna ni dolores de amor!!!!

Javier Miranda-Luque dijo...

Amén, Jesús: joder, me suena a responsorio de plegaria.

Erika Tucker dijo...

Me atrevo a escribirte así públicamente, aquí, en este pedazito de ti, pero igual lo haría en los blogs de Rafael Osío Cabrices, de Roberto Echeto, y de tantos más que he sondeado por ahí, en lo que aún siento es un ejercicio impúdico, pese a sus explícitas y exquisitas exposiciones que sigo creyendo íntimas. Y además de sentirme una voyeur con invitación pluralizada me siento conmovida por el esfuerzo más que conciente que cada uno hace por expiarse a si mismos. La red ha sido tanto, pero ésta suerte de catarsis webviana ha rebasado toda expectativa humana ¿o no?
Resucitas a esa Frida con"viviente" con su Diego, imagino que en una aventura fantasmal, ambos preparándose para hacerse de un espacio justo en la amenazante muralla, esa que establecerá límites que jamás conocieron y quizá sea lo que los empuje a volver -sino es que ya están aquí- para activar más que a sus esencias fantasmagóricas a las almas mismas que hoy buscan explicarse tanta miseria suscrita a las recetas tex-mex tan popularizadas por quienes no se frenan ante fronteras ni ideológicas ni culturales ¿por qué entonces culinarias?
Entiende esto como un ejercicio también de vaciarme, tal y como he visto que ustedes lo hacen... es mi prueba, aunque me creo hoy incapaz de descubrime a través de una red que se está tornando cada vez más peligrosa, sobretodo para el ego, que se infla por doquier porque todo se está dando así, de allí que mi página, la web, pese a su principio espiritual no me ha extraido ni una línea y no es que me vanaglorie de eso o condene por ególatras a quienes apuntan sus teclados disparando afuera, no, se que primero se agota la fórmula suicida de la razón, el dolor que conlleva observar la realidad para intentar sobrevivir regodeándose en la metáfora creativa.
Son, en definitiva mis héroes, han sabido amortiguar el dolor, a tí conociéndote tanto (digo, yo a ti) me resultas un francotirador que al fin encontró una forma de batirse sin temores y desangrarte de a gotas con tu verbo. con tu àcido humor y tus recurrencias más que freudianas, jungueanas por aquello de haber alcanzado sin necesidad de iluminarte una supraconciencia que se resiste a ser el dios que todos somos. Respeto tu apego a lo humano y sabes que para mí fuiste todo en un momento, todo.
A Rafael, al que conozco bien poco me atrevo a descifrarlo desde mi propia interioridad, sé exactamente lo que siente y la impotencia que lo abruma, está preso en un medio clamando libertad y son sus libros y su blog -más que sus artículos- el patio de recreo donde se atreve a dimensionar el cielo que lo cubre. Tiene una sensibilidad ganada en la aguda percepción que gracias a Dios la sabe drenar al compartir todo cuanto siente.
A Roberto Echeto, vecino invisible, se que estuvo bien cerca y como decía una canción por ahí "andar por las mismas calles aunque no nos encontremos" lo he aprendido a apreciar por sus comentarios que lo han ido desnudando como un sujeto inédito pese a lo publicado, está inédito en si mismo, es tanto y sólo saber que lo arrulló la hermosa tranquilidad de una mujer que veo casi a diario sonriendo y a un padre que camina sin cansancio de si mismo pese a su miedo, me produce un sentimiento que he visto reflejado en sus sentidos literarios.
A mí, ustedes, mosqueteros de la web,me perdonan el desvario nocturno,el periodismo de opinión me atacó de repente,como ya no ejerzo disculpen también las formas informales de afrontar el tema.
Tú Frida,perdóname, por usarte de excusa, por tomar tu coraje para hablar de estos "carajos" blogeros que sin estar en las alturas y sin padecer de vértigo literario se inmolan a través de sus existencias aparentemente mundanas.
Son sus egos más que cómplices de lo que son y hacen pero tienen la esencia puesta.
Javier jamás deje de escribirme, sé que Edith no es celosa
Desde mi amor profundo...
Erika Tucker,
siempre
Shaktiananda para lo que soy y siento

Javier Miranda-Luque dijo...

Gracias, Tuckérika, por tu lectura y exégesis. Gracias por lo de mosquetero. Y sí, ahora y aquí, soy humano, demasiado humano. Tengo vínculos prodigiosos. Mi reino es de este mundo. La web, para mí, se equipara a lo onírico. Bloggear me resulta reconfortante, ejercicio preonírico divino y estoy convencido de que este es mi "medium" donde pueden leerme Whitman, Valera Mora e, incluso, mis viejos. ¿Que es la deidad sino la simultaneidad de procesos?
Abrazo enredado, JML.

Jose Urriola dijo...

Javier:
Esto está realmente bueno. Me acabo de lanzar una carcajada que creo que desperté al vecino y que, definitivamente, asustó a su perro.
Saludos (y por favor no dejes de escribir aquí el reply que seguramente harás al mail de Frida).