BLOG-TRAILER

sábado, 5 de junio de 2010

GOLPES DE PIANO: relato ganador Premio SACVEN 2005

“Nada más físico que las palabras”
(Amélie Nothomb)

Mensaje de voz. Seis de julio. Cinco cincuenta y nueve pe-eme.
El culo es un instrumento de viento. El pene, de percusión. Menos mal que no tengo coño, pues apestaría el planeta con mis efluvios. Me baño 2 veces al día y no consigo atenuar mi olor agreste, invasivo. Varonil, inconfundible, dice Anaid, gourmet orgánica que ha sido la única capaz de tragarse mis coágulos de semen. Verdosos, epilépticos, esperpénticos. En mi adolescencia, una puta me vomitó desde los muslos hasta los tobillos tras eyacular en su boca. Las feromonas Anaídicas las detecta automáticamente mi pituitaria sin mediar ninguno de los 5 sentidos. Ella, por su parte, me huele. Y no es la colonia que cambio de marca semanalmente, cuando ordeño la ubre dosificadora del frasco e inauguro otro diferente.

Mensaje de voz. Siete de julio. Nueve cero cero pe-eme.
Al cliente coreano le gustan las putas que parezcan putas y no modelos de pasarela. Le vendí la campaña enterita, gracias al aviso de la pareja desnuda follando. Al cabrón se le occidentalizaron los ojos cuando vio las tetas de la tipa y su cara de placer evidente. Enseguida me preguntó si podría asistir a la sesión fotográfica. Le dije que sí, que claro, si quería invertir más, pues esta foto ya existía tal y como la estaba admirando y sólo había que alquilársela al Banco de Imágenes. Siempre me he preguntado si las chinas tienen la vagina horizontalizada. Acaso allí resida el famoso tercer ojo. Inusualmente hermoso.
Mensaje de voz. Ocho de julio. Tres y once a-eme.
Las películas de Fellini son una seguidilla de gritos que agobian. Federico el tremendista jugando al escándalo. Pero no es más que una impostura reiterativa. La desfachatez del niño viejo haciendo cine para recrear sus obsesiones, pasar factura, llamar la atención y divertirse. Vaivén fatigoso. Fagot que se desvanece.

Mensaje de voz. Once de julio. Doce y veintitrés pe-eme.
Convencí a mis padres de mudarse al que era mi cuarto, más silencioso y ventilado. Me dejaron la habitación matrimonial con baño interno. Así, ¿para qué especular en mudarme? Dispongo de ropa limpia y comida casera preparada por doña Carmen. Croquetas. Ensaladilla. Bacalao. Arroz negro. Calabacines al gratén. Pasticho de berenjenas. Garbanzos con manitas de cerdo (¡qué bendición no haber nacido judío! Aunque debo reconocer que no todos se amarran a esa tradición tan férrea. Sara, la gerente de mercadeo de la delicatessen kosher donde el rabino bendice lo que los hebreos se llevan a la boca, me lo ha chupado varias veces y yo ni siquiera soy circunciso. Voy a patentar y hacerme rico vendiendo un Muro de los Lamentos portátil que se pueda desplegar en cualquier lugar para expiar los pecados, exorcizar los demonios o hacer exactamente lo que se estila). Pulpo a la gallega naufragando en aceite de oliva. Cordero lechal. Tortilla de langostinos. Filetes de mero en salsa verde. Leche frita. Membrillo con camembert. Peras al vino. Tocinillo del cielo.

Mensaje de voz. Trece de julio. Una y dieciséis a-eme.
Juro, por los fraternos Lumiere, que no he vuelto a pisar una sala fílmica con gente rumiando pop corn y aireando sus comentarios a decibeles indecibles. En mi casa, veo el film a mi manera, congelándolo, avanzando cuadro por cuadro, regodeándome con la cámara lenta, repitiendo escenas singulares, silenciando la banda sonora, adelantando secuencias prescindibles, fijándome en los créditos. Me proclamo, de esta forma, en editor de la película, versionándola cada vez que la contemplo, a la usanza de un dios voyeur que se divierte antologizando la vida de sus criaturas. Y en “Irreversible”, dirigida por Gaspar Noé, el flash-back más extremo que ha contemplado mi astigmatismo, debo apaciguar la cámara compulsiva que no es que maneja el plano inclinado, sino que boicotea nuestro equilibrio. Nos obliga a dilatar en exceso las pupilas, dada la ausencia de luminosidad allá donde el regista nos arrastra. Resiento, escudado en su discurso visual, el bochorno noeiano (¿neobíblico?), a mostrar las actividades intestinas de un club gay. Bipolarmente, la literatura funciona para disparar la ficción y explicitar sin más límites que los que el autor decida. El cine se ha hecho para ver –no me lo cuentes, muéstramelo– aquello que, temáticamente, se toca. Ya en el milenio pasado –1980– obviando al escatológico Saló de Pasolini, William Friedkin escandalizó plantando la óptica nítida de su cámara frente a las interioridades del submundo homosexual neoyorkino, sin escamotear especialidades sadomasocas en el “Cruising” interpretado por Al Pacino. Tercer milenio y el sexo sigue despertando un terror primigenio. Violencia, mostramos todo el repertorio y se peca por omisión. Pero la sangre menstrual catapulta repulsiones específicas. Pontificaciones aparte, Mónica Belluci, la protagonista, tiene las mejores tetas en pantalla. Fototrópicas. Soberbias. Obsesión freudiana que justifico por mi carencia de lactancia materna. Jennifer Conelly, anglostar de otros films medianos, el coño. Dark. Denso. Pasión espesa e insumisa. El vello púbico es pasto onírico. Y el clítoris, pistilo, escala cromática carmín, fucsia, deep purple. Para vampirizar. Nosferatu, Murnau, Kinski, Herzog, Malkovich. Bowie, Deneuve y Sarandon. Laboratorio fílmico contaminado de hematocritos. Yo soy coñófilo. Anaid, faloadicta, glandépata, escrotocrática, espermatófaga, hematóvoma, balanocéntrica.

Mensaje de voz. Diecinueve de julio. Tres cero siete pe-eme.
Este es un negocio de charlatanes profesionales. De egos infla(ma)dos que no aceptan verse reducidos a ser lo que son: ven-de-do-res. A distancia, pero vendedores al fin. De aire, éter, fachadas, escenografías. En todo caso, somos manipuladores de percepciones. Pero no artistas como tantos se creen. Con los cargos que ostentan en sus tarjetas de presentación. Director de Arte. Director Creativo. Asesor de Imagen. Brand Manager. Consultor Corporativo. We(b) go togheter y todos spanglish spoken. Do you web? Yes, I web do. Web Master. Web Designer. Web pajúos. Web loosers. Webignorantes. Web-one-s. Yo también weboneo que jode. Do you ch@t? Yes, yo ch@to ch@teo con la chat@rra de tuputamadre.com

Mensaje de voz. Veintiuno de julio. Tres cuarenta y cuatro a-eme.
El gobernador me aprueba las campañas en el bar. Con la percepción alterada por ½ botella de escocés 18 años. Sin verlas. Mis discursos los estrena en público. Confía demasiado o es imbécil. Afecto a los juegos malabares. Gallinita ciega apostando al éxito.
Mensaje de voz. Veintidós de julio. Una cero tres pe-eme.
Soy hijo único y no debo dejar a mis padres. Repito la excusa ante Anaid, con variantes, cada vez que propone mudarnos juntos. Su apartamento es amplio y confortable. Un piso alto con vista. Bien situado. Pero me hartaría pronto. Ahora me quedo un par de noches a la semana, cuando no está de gira con la sinfónica tocándose el cello. Y nos vamos de vacaciones en verano. Es la medida perfecta.

Mensaje de voz. Veintitrés de julio. Doce y quince pe-eme.
Mariana heredó la agencia de su padre. Somos una estirpe de vástagos que nos vamos posicionando. Y posesionando. De todo. Sin hermanos, cuñadas ni sobrinos que nos disputen el botín tiernamente atesorado. La jefa me deja tranquilo porque sabe que soy rentable. Manufacturo en tiempo record las campañas. Y se las vendo a los clientes. Gano bien. Me doy mis gustos. Acumulo un porcentaje mayoritario para cuando decida Eva-dirme.

Mensaje de voz. Veinticuatro de julio. Nueve cero cinco a-eme.
Néstor no conversa, diserta. Improvisa tratados académicos en torno a cualquier tema. Sus conocidos no lo saludan, se despiden apresurados huyendo de su verborrea diurética. Jamás me ha dado el perfil de Productor Audiovisual de la agencia.
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CAMPAñA ESPECULATIVA PARA LA DIFUSIÓN Y CONSOLIDACIÓN DEL HABITO DE LA LECTURA
PROSPECTO DE CLIENTE: FUNDACIONES CULTURALES, INSTITUCIONES FINANCIERAS, EMPRESAS TABACALERAS Y LICORERAS (personeros que requieran aligerar su conciencia mediante el mecenazgo).
MEDIOS: CINE. TV NACIONAL, REGIONAL Y CABLE.
TITULO DE LA CAMPAÑA: LA AVENTURA DE LEER.
DURACIÓN: 30”
VERSIÓN: MATRIMONIO.

1- LENTO TILT DOWN Y ZOOM BACK CONUNTO DESDE MANO SOSTENIÉNDOSE DE AGARRADERA EN VAGON DEL METRO, VA DESCUBRIENDO A TODOS LOS PASAJEROS, SENTADOS Y DE PIE, ABSORTOS EN LA LECTURA DE SUS RESPECTIVOS LIBROS.
(SFX: SONIDO AMBIENTE)

2- CORTE A EXCURSIONISTAS QUE SE ADENTRAN LEYENDO EN LA MONTAÑA.
(SFX: SONIDO AMBIENTE)

3- CORTE A PLANO SITUACIONAL DE ESCALERAS MECANICAS ENFRENTADAS DENTRO DE CENTRO COMERCIAL. DETALLE DE LECTORES DE TODAS LAS EDADES QUE SUBEN Y BAJAN AFERRADOS A SUS LIBROS.
(SFX: SONIDO AMBIENTE)

4- CORTE A TOMA SEMIPICADA DE HERMOSOS CUERPOS JÓVENES EN TRAJE DE BAÑO, TUMBADOS SOBRE LA ARENA. SE ASOLEAN MIENTRAS LEEN.
(SFX: SONIDO AMBIENTE)

5- CORTE A DESCOMUNAL TRANCA DE TRANSITO. LA AUTOPISTA PARECE UN ESTACIONAMIENTO DONDE NINGUN AUTOMÓVIL SE MUEVE. CAMARA AVANZA EN ZIG-ZAG, DEJÁNDONOS VER A CONDUCTORES Y PASAJEROS LEYENDO PLACIDAMENTE.
(SFX: SONIDO AMBIENTE)

6- CORTE A SALA-COMEDOR DONDE TODA UNA FAMILIA LEE (PADRE, MADRE, HIJA, HIJO), IGNORANDO EL TELEVISOR ENCENDIDO.
(VOZ EN OFF SOBRE SONIDO AMBIENTE:
¡ La aventura de leer pica y se extiende !)

7- CORTE A PLANO MEDIO DE RECIEN CASADOS EN SU LECHO NUPCIAL. AUN VESTIDOS CON SUS TRAJES DE BODA, LEEN TOMADOS DE LA MANO.
(VOZ EN OFF SOBRE SONIDO AMBIENTE:
¡ Contágiate tú también con esta emoción llena de vida !)

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TITULO DE LA CAMPAÑA: LA AVENTURA DE LEER.
DURACIÓN: 30” VERSIÓN: FUTBOL.

1- PORTERO DE FÚTBOL LEE APOYADO CONTRA EL MARCO DERECHO. BAJA LA VISTA DEL LIBRO, INTERCEPTA EL BALON CON LA MANO LIBRE Y LO LANZA LEJOS DE SI. VUELVE A SU LECTURA.
(SFX: SONIDO AMBIENTE Y OVACION)

2- CORTE A JÓVENES BAILANDO, CADA UNO CON UN LIBRO EN LA MANO.
(SFX: SONIDO AMBIENTE)

3- CORTE A ASCENSOR REPLETO EN EDIFICIO DE OFICINAS. LA GENTE SUBE Y BAJA LEYENDO.
(SFX: SONIDO AMBIENTE)

4- CORTE A PUBLICO DE PARTIDO DE TENIS. TODOS MUEVEN SUS CABEZAS DE IZQUIERDA A DERECHA, SIGUIENDO LOS GOLPES DE LAS RAQUETAS, PERO SIN LEVANTAR LA VISTA DE SUS LIBROS.
(SFX: SONIDO AMBIENTE)

5- CORTE A CLOSE-UP EXTREMO DE NIÑO Y NIÑA QUE SE MIRAN CON PICARDIA ENTRE SI. ASIENTEN Y SONRÍEN.
(SFX: SONIDO AMBIENTE)

6- ACCION CONTINUA. PLANO MEDIO DE AMBOS QUE ABREN SUS RESPECTIVOS LIBROS DE DONDE COMIENZAN A “EMERGER” PERSONAJES.
(VOZ EN OFF SOBRE SONIDO AMBIENTE:
¡ La aventura de leer pica y se extiende !)

7- ACCION CONTINUA. ENCUADRE PICADO, CASI CENITAL, DE HABITACIÓN QUE SE SIGUE LLENANDO DE PERSONAJES LITERARIOS. LOS NIÑOS, CON SUS LIBROS ABIERTOS, SONRÍEN MARAVILLADOS.
(VOZ EN OFF SOBRE SONRISAS INFANTILES:
¡ Contágiate tú también con esta emoción llena de vida !)

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Mensaje de voz. Veinticinco de julio. Diez y treinta pe-eme.
La perra de Anaid eterniza sus ladridos. Intento silenciarla presionando la tecla “muting” del mando a distancia de la tele. Las carcajadas de mi pareja sabotean la exhalación altisonante que emite su pomerania enana. En-lo-que me descuido, en-lo-que-zco.

Mensaje de voz. Veintiséis de julio. Dos cero ocho pe-eme.
Objetivamente, las mejores campañas las escribo mientras cago. Mera fisiología, se trata, justamente, de salir de esa mierda. Defecar. Desechar las toxinas de nuestro sistema cuanto antes. Mi laptop se llena de basura electrónica que descargo luego en el disco duro de mi casa y el main frame de la agencia. ¿Cuál será el pueblo elegido de dios para limpiarse el culo con él?
Mensaje de voz. Veintinueve de julio. Cinco y doce a-eme.
Los vecinos protestaron, pero Anaid cumplió su promesa y tocó el cello mientras follábamos. Me cabalgó martirizando el instrumento. Bautizamos a este opus “He-2”.

Mensaje de voz. Treinta de julio. Cuatro treinta y cinco pe-eme.
Idea inicial para la campaña de sensibilización hacia la fauna. Demandan algo impactante. Llamativo. Que involucre al espectador. Competimos con las agencias más grandes. Televisión nacional y canales de cable. Tres minutos de duración en horario estelar. A ver. Me planteo un estilo visual tipo documental de National Geographic o Discovery Channel, mezclado con la inmediatez de CNN. Quiero la veracidad y dureza del video digital. Una cámara estable (steady cam) que se permite movimientos audaces, envolventes. Nada de filtros ni alteración de los colores o la imagen. Música de Philliph Glass. Sus Glassworks o Piano Solos. Sucesión de escenas de parto vertical, en el agua, full placidez y sin los traumatismos propios de una clínica convencional. Están ambos padres brindándole la bienvenida al hijo. Luces tenues, pero se aprecia todo con absoluta nitidez. Sonríen al neonato que emerge del agua. Un punteo de guitarra eléctrica comienza a disonar. La pareja, emocionada, se besa. Las baquetas del baterista marcan un ritmo in crescendo que manda a la mierda el pianito dulzón. Explota la banda Torture con su helly metal. En sincronía, irrumpe en la sala de partos un comando de guerrilla urbana que arranca del seno materno al baby que llora desconsolado. El padre se enfrenta y es ametrallado. Cae al agua tiñéndola con su sangre. Zoom in violento a close-up cerrado sobre el rostro desencajado de la madre. Su boca deformada por un rictus emite un alarido que se confunde con la voz sobresaturada de agudos del cantante. Zoom in extremo se introduce en la boca abierta, desgarrada, de la madre. Match dissolve a boca abierta del niño llorando. Desnudo, tiritando de frío, le tatúan sobre su piel, con láser, un código de barras. Lo pesan, miden y clasifican. Fade out de sonido hasta el silencio absoluto. Por efecto de time lapse, vemos cómo el niño crece y se desarrolla. El silencio imperante nos permite apreciar, magnificados, sonidos que normalmente pasan desapercibidos dentro de la cotidianidad. Sus uñas rascando el cuero cabelludo. El roce de sus dedos contra una superficie sucia y áspera. Unos pies arrastrándose con movimientos erráticos. Sonido ambiente urbano. Relojes despertadores. Repiques de teléfonos. Cornetas de automóviles y motores. Radios portátiles. Taladros neumáticos. Sirenas policiales y alarmas de incendio. Tumulto de voces. Licuadoras despedazando alimentos. Secadores de cabello. Un jet despegando. Un frenazo desgarrado. Camiones recolectores de basura. Vidrios fragmentándose. Cual metrónomo desquiciado, el traquetear de los vagones del Metro. Simultáneamente, disolvencias sucesivas van abriendo encuadre hasta un plano general de una jaula de zoológico donde conviven hacinadas, desnudas, varias parejas humanas. Reconocemos, en un hombre de mirada dura, al bebé plagiado. Percusión étnica y golpes de piano a la usanza de Michel Camilo. Contrapunteo inquietante de silencios breves y los acordes indicados. El tempo varía sin patrones predecibles. La mujer del protagonista está a punto de parir. Rompe fuentes. Solidaridad innata, es auxiliada por sus congéneres. Nace el bebé. Respira con urgencia. Llora. Un pequeño ejército golpea los barrotes de la jaula. Silencio musical y sonido ambiente. Ambos progenitores construyen con sus cuerpos una muralla alrededor del niño. Los demás se repliegan. Los bastones eléctricos reducen cualquier resistencia. La banda sonora reproduce desde ahora un ruido sordo de televisión sin señal. Se reiteran las imágenes de clasificación y marcaje del recién nacido. Tilt up de cámara descubre decenas de jaulas similares. Travelling a nivel de cubículos poblados por primates, osos, tucanes, seres humanos. Todas las celdas repiten la misma leyenda identificativa de los especimenes que contienen: Animales Tristísimos. Sobreimposición de miradas apagadas. Mix de lamentos bestiales con voces infantiles y adultas, masculinas y femeninas, repitiendo “tristísimos, tristísimos, tristísimos”. Cámara se incrusta contra el barrote oxidado de una jaula. Fade to black. Golpe final de piano clásico con reverberancia de pedal.

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miércoles, 2 de junio de 2010

martes, 6 de abril de 2010

Aquiles, pre-existencialista

Aquiles fue, obviamente, un pre-existencialista absolutamente "sartreano", aunque sin una Simone de Beauvoir que lo rescatase del tedio, la depresión y la inercia que lo aquejaba (y no precisamente en su talón vulnerabilísimo). La torpe y hermosa Briseida jamás podría equipararse a Simone, ni de vaina.

viernes, 26 de marzo de 2010

POLANSKY DEVENIDO EN INQUILINO: anatema fílmico

Un cuarto de siglo después de rodar THE TENANT, a Polansky le toca en suerte, por esos sinuosos y desconcertantes devaneos del destino, protagonizar el remake 2.0 de EL INQUILINO, aquel claustrofóbico y delirante thriller de esos que siempre se le han dado tan bien, sobretodo en la vida real (merced, verbigracia, a Sharon Tate). Me pregunto yo, ocioso que soy, si en esta proclividad que abunda ahora por reciclarlo todo, a alguien se le ocurrirá versionar aquel guión co-escrito por el propio Roman Pe o si, quizás, al mismísimo Re Polansky le dé por re-interpretarse inquilinariamente, nada mal si es en Suiza, por ejemplo, far away from jail. Acabo de disfrutar nuevamente THE TENANT en DVD y debo confesar que el film se ha añejado espléndidamente.

sábado, 13 de marzo de 2010

NINA HAGEN EN CARACAS: texto narrativo

(Para Julio E)


"No existe un sistema más poderoso
que el individuo"
(Sam Shepard)


¿La culpa? La culpa, la culpa la tiene ella. Canta Mirna señalándose con picardía la entrepierna. Nicolás cae de rodillas ante su regazo, acomoda la punta de su nariz dentro del ombligo y entona hacia el bajo vientre:

-Usted es la culpable de todas mis desdichas y todos...- se interrumpe en seco- ¡hostia, que mal te huele el ombligo, tía!

-Chico, ¡tan rico que íbamos y tú siempre tan poco romántico!

-Búscame un hisopo mojado en alcohol para desterrar tal pestilencia de mis dominios.

Mirna se echa con furia hacia atrás y Nicolás cae de bruces sobre el piso de granito, con las manos en cruz, golpeándose la barbilla y maldiciendo en su castellano cargado de zetas.

-¡Sigue de payaso!

-Anda, tráeme hielo Mirmir, que ya se me está hinchando.

-Te vas a poner como una bruja y con lo feo que tú eres, mijito.

Nicolás es una versión actualizada de Rasputín mezclado con un Casanova del Caribe. Es, en realidad, un señorito madrileño, hijo de inmigrantes, que llegó a Venezuela a los siete años y de aquí no piensa moverse. El acento y las expresiones castizas se le han exacerbado y en eso radica buena parte de su encanto. Su cabello y barba azabache contrastan sobremanera con su piel blanca que no se tuesta con el sol, sino que se torna colorada, esencialmente en las mejillas. Mirna es caféconleche claro, espumosa y calientica, full feliz y reconfortante. Un exnovio le escribió una vez que ella era "lo más parecido a la vida". Así, textualmente.

Y la vida de Mirna ahora gira en torno a Nicolás, su epicentro. Nicolás escribe su vida y ella la interpreta con naturalidad. Sin chistar. Sin preguntas. Es muy cómodo y no hay que plantearse nada. Nunca, nadie, se había ocupado tanto de ella. Qué decir, qué pensar, qué vestir, qué hacer, qué comprar, cómo cocinar, dónde trabajar. Antes su vida se la escribía el destino, un señor o señora cuyo rostro no veía. Ahora, al menos, la cara de Nicnic se la conoce de memoria. La cara de yo no fui. La cara de tengo, tengo, tengo. Tengo hambre, tengo sueño, tengo ganas de hacerte el amor. Esa es, sin duda alguna, su mejor cara. Relajada y transparente. Los otros rostros son menos amables. Seductores, sí. Convincentes, también. Pero temibles, porque Nicolás es implacable. Sin alzar la voz ni asomar el mínimo rastro de violencia física, sus palabras filosas, hirientes, son un riesgo que Mirna no quiere correr ni de lejos. En todo caso, ella abriga la certeza de que él siempre obtiene lo que quiere, siempre domina, siempre se impone, siempre gana, logrando que Mirmir proponga, como idea de ella, exactamente lo que él tiene pensado.

-Nicnic, ¿no te parece que yo estudie y trabaje para poder ahorrar y adelantar el viajecito a Europa?

-Si tú quieres, Mirmir, sabes que puedes hacerlo.


De cierta manera, por años, él le dicta en silencio sus parlamentos. Pero los embrujos también se rompen y una noche en la que Mirna violenta la regularidad consagrada de su horario, descubre a Nicolás, en la cama de ambos, realizando un casting minucioso a una pelirroja vestida de pecas.

Mirna no se lo podía creer y la sorpresa estableció el límite. Nicnic, desterrado entonces de su habitual morada, recibió asilo inmediato en los predios mucho más vastos y confortables de Catherine.

-Tú naciste de pie, te parieron enmantillado, cabronazo, pero no abuses de tu suerte que nada dura para siempre.- Le dice Julio, un amigo cubanobelga también instalado en estas tierras. -Aunque yo creo que estas tierras son las que se han instalado en mí.-

Nicholas & Catherine ocupan la residencia particular -no la oficial- del encargado de negocios de cierto país angloparlante con significativas importaciones etílicas hacia Venezuela. Cathy es su hija rebelde, independiente, alocada, a quien es mejor no contrariar bajo ninguna circunstancia. Mister Morgan lo más lejos que llega es a regatear sus caprichos, negociando un sesenta, setenta por ciento de sus demandas, declarándose así ambas partes satisfechas. Why not if Cat es lo único que le queda en el mundo a este elegante cincuentón que lleva su viudez con mucho garbo y cuya liquidez resulta arrebatadora para las portentosas jóvenes de piel canela que frecuenta.

Yaritza sucede a Catherine la breve, contraviniendo los pronósticos de Ramón y Julio, quienes se entretienen apostando cartones de Negro Primero a ver quien acierta la duración de los amancebamientos del señorito nacionalizado. El escocés no es la bebida predilecta de Nicolás y, por lo visto, su cetro calza mejor en el alma nativa, expuesto durante tantos años a su idiosincracia. Mudanzas más, mudanzas menos, el zar ibérico ya ha recorrido buena parte de la geografía caraqueña, eterno inquilino de su corte de féminas, marcando su reino desde San Bernardino hasta la California Norte, desde Colinas de Bello Monte hasta la última transversal de Los Chorros.

-¡Verga, Nicolás, nos estamos poniendo viejos!

-Viejo tu culo, Ramón.

-No, en serio, te acuerdas del concierto de Nina Hagen, la única vez que vino a Venezuela y se presentó en el Teresa Carreño, hace un coñazo de tiempo, masturbándose con un crucifijo sobre el escenario e interpretando su versión del tema "My Way". Te acuerdas que decíamos que Frank Sinatra debía estar revolcándose en su tumba mientras la voz de Nina subía y bajaba enloquecidamente trastocando la partitura por completo.

-Sí, creo que me acuerdo.

-Fuimos con nuestras parejas de entonces. Tu novia se llamaba...Selene y era periodista. Por eso conseguimos asientos en primera fila. Cuando Nina Hagen vio el tremendo lente de la cámara que cargaba Erika posó para ella sacándole la lengua, casi tan larga como la del cantante del grupo Kiss. Esa foto, Nicolás, fue la portada del primer número de la revista Fama.

-Bravo por la crónica ¿y entonces?

-Coño, que en ese momento, Nina Hagen todavía no había parido a su hija Cosma Shiva, a quien le dedicó una canción y hasta grabó sus gorgoteos de bebé, poniéndolos en uno de sus discos.

-¿Y?

-Que ayer estoy viendo el canal alemán de noticias y sale una carajita hermosa, como de veinte años, y cuando la identifican me doy cuenta de que se trata de la actriz Cosma Shiva Hagen, la hija de Nina Hagen. Y de ayer a hoy, Nicolás, han pasado veinte años.

-Al grano.

-Pues que deberíamos ir pensando, a nuestra edad...

-Estamos en la cresta de la ola, Ramón.

-Sí, pero cuando la remontemos, ¿de qué carajo vamos a vivir?

-De lo que hemos vivido siempre.

-Sí, Nicolás, sigue creyendo y te veré recogiendo latas por las aceras o jugando póker en un albergue para viejos de la calle, bautizado Pascual Navarro.

-Jé, jé. Me gusta la imagen: Nicolás con su larga barba entrecana y su jauría de perros, como única compañía, recorriendo Caracas mientras empuja su carretilla repleta de latas, cartones y periódicos viejos o, ¿por qué no?, malviviendo sus últimos días damnificado en el Pascual Navarro.- Julio destapa la segunda botella de ron, incorporándose desde el rincón donde ha permanecido divertido, convidado de piedra en el contrapunteo de sus amigos.- Despreocúpate, Ramón, que nosotros tres estamos predestinados a mayores glorias, somos elegidos de los dioses y, déjame tocar madera, a ninguno de nosotros nos tocará ver ni vivir eso que profetiza tu angustiosa vocación de empresario.

-Ninguna angustiosa vocación de empresario, Julio, ¿en serio que a ti no te preocupa qué haremos para vivir los próximos años?

-De verdad, Ramón, que no me preocupa en lo absoluto. Ya yo he vivido momentos peores, de absoluta incertidumbre, en los que simplemente no sabía qué carajo iba a comer o dónde iba a pasar la noche en pleno invierno parisino, antes de la meningitis que casi me manda al infierno, si no es por los cuidados de una belga estudiante de teología, a quien conozco en Bruselas y me traigo a Venezuela con mis cuentos del Trópico.

-Coño, sí, Julito, pero en ese entonces éramos jóvenes.

-Jóvenes, hermosos, invencibles...

-¡Y lo seguimos siendo, compañeros, y además sabios!- celebra Nicolás alzando su vasito de ron seco.

-Con ustedes no se puede.

-Julio, prepárale otra cubata a Ramón, a ver si se relaja.

-Una buena cubata es lo que recomienda el médico a estos exfuncionarios culturales que viven muy tensos recordando al Conac saudita donde editaban sus revistas.

-Conac saudita del que todos mamábamos, incluido tú, Julito, jefe de redacción de la mitad de las publicaciones literarias en Venezuela.

-¡Venga, toro, torito, toro, eah!

-Yo te lo dije, Julio, que no invitáramos a Ramón porque se pone violento con el ron.

-No, en serio, yo sé que estoy ladilla, pero es que el tema me preocupa. Lo matamos, cerramos capítulo y nunca más lo vuelvo a tocar, pero ¿cómo se ven ustedes viviendo los próximos años?

-Julio, mejor le respondemos ahora o nos anclamos en la misma cantinela y nos hundimos en ron, sin hielo, por favor. Recuerden lo que le pasó al Titanic...

-Okey, pero vamos a hablar en serio, no por silenciarme en callapa ni para salir del paso ¿De acuerdo?

-¿En serio? ¿Tú quieres hablar en serio, Ramón?

-Ahora sí que se jodió la velada. Ramón, cuando Julio amenaza con hablar en serio, tú no sabes el lío en que te estás metiendo...

-Tranquilo, Nicolás, que hoy me encuentro suavecito, sí señor, suavecito.- canta Julio haciendo gala de su acento cubano.

-Ah, vaina, de bolas que estoy hablando en serio. ¿Tienen algún problema?

-No problem.- contesta Nicolás.

-El riesgo de hablar en serio, Ramón, enronados como estamos, es que los mecanismos de censura que ejerce el superyo se apagan y empezamos a decir cosas que no queremos escuchar de nuestros propios labios.

-¿Y desde cuando necesitamos censurar lo que pensamos entre nosotros, Julito?

-Censurar no es la palabra, pero sí suavizar, edulcorar, maquillar el cadáver de la revolución hasta lograr un eufemismo aceptable que no agrie el humor reinante.

-No me parece, profesor.

-Bueno, si quieres hablar en serio, vamos a entrarle. Yo vengo viviendo de la literatura, escribiendo, publicando críticas, dictando seminarios, alrededor de 30 años. Ahora sobrevivo, igual que Nicolás, traduciendo y dando clases de francés, como lector de una editorial y corrector de pruebas de otra. Vainas que en lo absoluto me interesan, pero que me permiten trabajar en mi casa, a mi aire, con el horario que yo mismo me impongo. Y lo seguiré haciendo mientras la vista me lo permita. Pero estoy cansado, aburrido sobretodo, cosa peligrosa, ya que prefiero los puñetazos al aburrimiento, porque el aburrimiento es peor que todos los demás, digo citando al bravuconazo de Brecht. Y qué más quisiera yo, Ramón, que ser el dueño absoluto de mi tiempo y disponer de recursos para poder viajar, reencontrarme con mis amigos desperdigados por Europa, leer y escribir lo que realmente me interesa.

-Completamente de acuerdo.- asiente Ramón.

-Nada que objetar.- sentencia Nicolás.

-Sí, pero lo que quiero transmitirle a Ramón es que yo no comparto su abrumadora necesidad de emprender acciones independentistas y abrir un negocio propio. Eso a mí no me interesa.

-Y entonces, Julito, ¿de dónde piensas sacar los recursos para hacer todo lo que quieres?

-Coño, yo vivo como un monje, comiendo frugalmente, cogiéndome una que otra carajita aquí en mi apartamentico alquilado, moviéndome en Metro, tomando vino todos los días y comprando la edición literaria de El País todos los sábados, pero ahorrando. Como una puta hormiguita, de a poquito, pero sin distraer fondos para comprar ropa de marca, ni cidis, ni jugar bingo. Y ahí tengo un colchoncito de dinero, mínimo, intocable, que no me permite viajar, pero que sirve para afrontar emergencias. Esa es la realidad. ¿Qué más me voy a plantear, Ramón? ¿Escribir para concursos internacionales con premios en dólares? ¡Esa es la lotería que yo juego!

-Sí, está bien, Julito, pero tú sabes lo escarmentado que yo quedé después de lo del Conac y la Biblioteca Nacional. Y de allí en adelante me juré no volverle a trabajar asalariado a nadie, obligado a calentar una silla durante todo el día y rindiéndole cuentas a jefes que ni siquiera son los dueños de la taguara.

-Vale, Ramón, te entiendo, pero es que tú sobrerreaccionas yéndote al otro extremo y quieres entonces convertirte en el jefe, en el dueño, en el empresario. No olvides a Martí que conoció al monstruo desde sus entrañas.

-Yo no quiero ser el monstruo, Julito. Apenas me propongo trabajar para mí mismo y ganar en relación a mi esfuerzo.

-Pero ya tú lo vienes haciendo, Ramón, como productor de cine.

-Eso es más de lo mismo, Nicolás, tú lo has vivido como guionista. De nuevo trabajas para otros, en una relación laboral un poco más libre, pero cuidando reales ajenos.

-Y entonces, ¿qué te ves haciendo, Ramón?

-Prepárame otra cubata y te cuento, Julito.

-Al fin se nos animó el hombre, Nicolás. El cubalibre opera milagros en Ramón. Primero lo eriza, lo Ramóniza, lo homeriza, lo homoeriza. Después lo amansa, lo entona y lo entusiasma. ¡Cosa más grande es el ron!

Ramón prosigue, tras un sorbo larguísimo que deja el trago por la mitad.

-Yo me veo con una pequeña productora audiovisual. Realizando documentales, cuñas, cortometrajes. Yo dirijo y ustedes podrían escribir los guiones.

-¿Trabajar para ti? ¡Nunca! -salta Nicolás.- Serías un sátrapa de esos que odias, exigiendo como un salvaje y pagando tarde y mal. Uno se convierte en lo que desprecia, y no estoy citando a Martí.

-¿Y de qué vas a vivir, buen salvaje?

-Ya que estamos hablando tanta paja, les voy a contar una idea que acaricio desde universitario, cuando todavía vivía con mi madre y para follar tenía que irme a un motel.

-Venga, nos hemos puesto confesionales. Cuéntalo todo, Nicolás, que seguro te damos la absolución.- se burla Julio, recordando sus extravíos como fraile dominico en Granada.

-Pues en los moteles a los que llegaba en taxi como a La Toja, allá en el Country, o caminando hasta los de la Casanova, siempre que esperaba por una habitación pensaba que todas las parejas que estábamos allí compartíamos un objetivo único: el GOU, el Gran Orgasmo Universal, una fuerza divina, una energía cósmica que explotaba en diferentes momentos de esa noche, bajo un mismo techo, haciéndonos a todos, hombres y mujeres, más relajados y felices. Un momento único que nos acercaba e igualaba como miembros de una especie que folla sin necesidad de estar en celo, ni con la misión de reproducirse, sino movidos por el simple y puro deseo del placer. Hembras y varones sudando, esforzándose en una olimpiada privada, uniformados por la desnudez y la necesidad de satisfacerse.

-¡Coño, Nicolás, qué escondido te lo tenías, eres un visionario del carajo! Este impulso primigenio del que hablas, como comer, como cagar, como respirar, hacer el amor, tirar, forma parte del ciclo de la vida. Es una actividad de primera necesidad y la gente requiere donde hacerlo cómoda y libremente, sin presiones, limitaciones ni moralismos. Imagínense una cadena de moteles discretos, pulcros, modernos, afiliados a todos los sistemas de pago, con un sistema automatizado de acceso donde no tengas que verle la cara a nadie.

Julio y Nicolás enmudecen ante la elocuencia etílica de Ramón, predispuesto como nunca a maquinar negocios que terminan engrosando sus archivos de iniciativas empresariales en espera de capital.

-Abiertos las 24 horas. Moteles temáticos en los que segmentaríamos el mercado de acuerdo a preferencias sexuales y disponibilidad económica. Si puedes pagarlo, aquí lo obtienes. Parejas, tríos, poliedros. Camas de agua, redondas, tamaño familiar. Con cámara de torturas, internet, videos domésticos. Disfraces y accesorios. Banda sonora, música en vivo. Stripers, bailarinas árabes, mariachis. Registramos una franquicia venezolana con proyección internacional y nos asociamos los tres en partes iguales. Después colocamos las acciones en la bolsa.

-Walt Disney resucitó y está tomando cubalibre en mi casa- se lamenta Julio, preparándose uno más. -Don Quijote de la leche lo acompaña.

viernes, 12 de marzo de 2010

Lucy in wonderland / Alice in the sky with diamonds




Full lisergia pura y dura. La otra noche soñé con una versión así que mezclara a Lewis Carroll con John Lennon y héla aquí, extraída directamente de youtube. Enhorabuena a su remakeador. Aquí les dejo también un par de páginas manuscritas e ilustradas por el propio escritor.

jueves, 11 de marzo de 2010

Neo-mitología de Schelling

"No hay traducción del mito a la racionalidad. Los mitos quieren decir precisamente aquello que dicen".

martes, 9 de marzo de 2010

Honra eterna a Evémero de Mesene, desmitificador primigenio

Evémero de Mesene, desmitificador fundacional que proclamó que los dioses mitológicos no son otra cosa que personajes históricos de un pretérito distorsionado por la memoria y magnificados, además, por una proclividad exacerbada hacia la imaginería fantasiosa (reciclados, ahora, por la industria fílmica y la "generación" de contenidos editoriales, ciber y massmediáticos, oportunamente exentos de los engorrosos derechos de autor).
San Evémero de Mesene, patrón de los descreídos (+ que escépticos): a ti yo me encomiendo en mi tránsito web y cotidianidad mundana. Ah, men.

lunes, 1 de marzo de 2010

¡Vaya telenovela griega con queso de cabra y aceitunas negras!

¿No les resulta cuando menos contradictorio que Atenea, aquella diosa virgen (aunque madre del monstruoso Erecteo), sea la deidad mecénica de las artes, la cultura y, simultáneamente, de la industria bélica? ¡Vaya telenovela griega con queso de cabra y aceitunas negras!
Puñetero era, además, el engendro de Erecteo (que, de erecciones, nada, maldito desenviagrado) pues la mitad de su maltrecho cuerpo tenía forma de ofidio. Como verán, de la mitología griega a la radionovela y telenovela caribeña (tele-culebra, por cierto), no hay más que unos cuantos siglos y la misma mentalidad atávica, a pesar de vivir ahora en este prodigioso y privilegiado tercer milenio. Vaya insensatos los que suspiran por el pretérito.
Sumémosle a todo ello al desdichado dios Apolo, tan desafortunado y desairado que parece protagonizar una deficiente comedia romántica plagada de desaciertos y astracanes, rechazado por todas y cada una de sus amigas de facebook (Dafne, Castalia, Casandra, Marpesa), aunque la peor fue Corónide, que le fue infiel con un mortal. La ira del dios Apolo no se hizo esperar y, tras dar muerte a la impía Corónide, le extrajo de su vientre, ya en la pira funeraria, a su hijo Asclepio.
Corín Tellado, Delia Fiallo, Félix B. Caignet y hasta el mismísimo iluminado del escribidor vargasllosiano Pedro Camacho acumulan deudas impagables con la mitología griega... ¿alguien recuerda el nombre y epítetos de la deidad de las cobranzas, azote de los morosos y albacea de los derechos de autor?

viernes, 26 de febrero de 2010

MIAMI: texto narrativo

"Siento el imperativo
de vivir como un salvaje"
(Gustave Courbet)
El tipo tiene pánico a volar, pero su trabajo se lo exige. Así que se atiborra de whisky full hielo y un chorrito de soda en cada trago, a lo largo de las cuatro horas de viaje en la maltrecha aerolínea nacional que ahora cubre, a precio de promoción permanente, las rutas foráneas de mayor demanda. El maldito avión está tan desvencijado ya que hace, seis días a la semana, el trayecto de ida y vuelta dos veces por jornada, con tripulaciones que se rotan obstinadas de la rutina. Es el mismo infierno para todos, en versiones y tamaños diferentes, de acuerdo a la profesión, al karma o a cualquier vaina que uno haga para ganarse la vida.

Oscar vive anestesiado consuetudinariamente por dosis regulares de alcohol, ficciones cinematográficas y nicotina, para poder soportar los rigores de su tránsito existencial, como le dice Margot, una morenaza espectacular que acentúa con exceso de maquillaje sus rasgos de gitana ilegítima. Colorrítmica y rimbombante, Margot es el hábito más puntual y añejo de este "negociador" que intercambia con ella cheques casi siempre sin fondo y obsequios importados por lecturas del tarot y masajes relajantes que terminan inexorablemente en explosiones sexuales intercaladas por breves siestas y comilonas de paella o pizza repartida a domicilio.

Tras un par de divorcios y dos hijas que se llevan siete años entre sí, Oscar se impuso no volver a correr riesgos sentimentales ni caer en trampajaulas afectivas, a excepción de Margot y, a lo sumo, una media docena corta entre amigos y amigas. Este mínimo y disperso conglomerado irreconciliable y variopinto, además de sus majestades satánicas -alcohol, cine y cigarrillos- constituyen los asideros vitales de este borderline o outsider, para decirlo en el mismo lenguaje anglo-efectista que manejan sus críticos cinematográficos predilectos.

Cuarenta veces al año, martes, miércoles y jueves, Miami es siempre lo mismo. René, el sempiterno taxista cubano que vivió en la Caracas cuatricentenaria cuando aquel terremoto fortísimo puso a bailar a toda la ciudad, derrumbando a las construcciones más rígidas que se negaron a seguir su ritmo, recogió al día siguiente todos sus macundales y se regresó a la little Havana de sus tormentos para radicarse allí, más allá del nuevo milenio. Un ciclón es un ciclón y uno sabe cómo guarecerse, caballero, pero un terremoto, cosa más grande, eso sí que no tiene remedio, eso sí que no se aguanta, qué va. El taxista ahora nacionalizado mayamero gesticula, muy a su pesar, en la mejor tradición dialéctica de un Fidel Castro venido a menos, cualquiera que sea el tema de conversación, cada vez que transporta a Oscar en el reiterado periplo aeropuerto-hotel-factories-hotel-outlets-hotel-aeropuerto.

El hotel queda en pleno downtown, cual ventajoso epicentro del tour laboral de Oscar. Es un tres estrellas discreto y sin ambiciones donde puede refugiarse quienquiera que pague la tarifa estipulada por una habitación que responde estrictamente al concepto gringo de practicidad y confort: gruesa alfombra manchada, desteñida y mullida; potente y ruidoso aire acondicionado que sabotea casi cualquier sonido externo; luminoso y húmedo baño con ducha que gotea sin remedio, gracias a una portentosa fuerza de agua (su salto angel particular, le comenta orgulloso Oscar al taxista cubano) y un madre televisor con control remoto empotrado en la mesa de noche anexa al box spring king size, desbordante de múltiples secreciones genitales, que le sirve de soporte, asiento, mesa y, finalmente, cama.

El jefe de Oscar, un viejo ingeniero judío despreciado hasta por los suyos, detesta viajar y delega tal función en el más antiguo de sus empleados, aceptando a regañadientes el monto de los viáticos como un mal necesario que se aminora una vez que se conforma el saldo siempre favorable de las transacciones. Hábilmente, el viajante se las arregla para lucir moderado en sus estipendios, presentando una impecable relación de gastos, pormenorizada hasta extremos que rozan el vicio por la precisión y el detalle, desatando la más profunda envidia genética y el iracundo celo profesional de contadores, auditores y toda esa raza que no reza, pero cuenta.

"Negociator" al fin, Oscar se las ingenia para sacarle provecho a los viajes y carga, entonces, con todo tipo de mercancía que su amiga Estela revende a precios obscenos, en cómodas e implacablemente sucesivas cuotas quincenales, a sus compañeros de oficina. Pero es Caridad, la esposa de René, con su amplia y estruendosa carcajada de doscientas cincuenta y nueve libras en un metro cuarenta de estatura, quien le sirve de guía al marchante caraqueño en sus intensas expediciones a la caza de baratijas, gangas, rebajas, sales, descuentos, remates, liquidaciones, novelties y oh-fertas. El taxista cubano, otrora contador público egresado de la universidad de la-vana, mi sangre, tú sabes, con aquellas escalerotas, vaya, una metáfora de los peldaños académicos que conducen inexorablemente hacia el éxito en una travesía ascendente, ese mismo licenciado Fernández, pues, intenta insistentemente distraer al oscarcito de tamaños menesteres de rebusque y regateo para llevarlo a conocer el placer siempre renovado e indescriptible de un par de hermanitas jineteras sobrevivientes de Mariel, ex-bailarinas del Tropicana y hoy stripers, go-go-dancers de poca monta en un puticlub cualquiera, invitándolo -es un decir, el venezolano debe pagar por los (ta-barato-dame) dos- a revolcarse, sudar y ejercitarse en el más puro y enardecido idioma cubano. Su hipocondría, herencia de Howard Hughes, argumenta, le impide hacerlo. Pero qué clase de comemierda es éste, murmura entonces para sí el añejo habanero encabronado.

Su interés por el séptimo arte -obsesión que capitaliza la mayor parte de su entusiasmo, esfuerzo, tiempo y dinero- lo mantiene ocupado y a salvo del desasosiego. Oscar se jacta de una antología en video de 1296 películas donde destacan las diez que rescataría de la extinción nuclear; las clásicas; las bizarras; las irrepetibles; las inteligentes; las precursoras; las espectaculares; las tremendistas; las de autor y, así, un largo e iconoclasta etcétera, clasificadas en su computadora -con múltiples respaldos- por director; año de filmación y fecha de estreno; protagonistas; temática; referencias, influencias y valoración crítica, organizando frecuentemente mini-ciclos intensivos del nórdico Jan Kadar (A la deriva, 1974) o las distintas versiones de un mismo guión u obra literaria, en los que sus escasos invitados pagan el ticket de entrada con generosas raciones de bebidas, pasapalos y delicatesses. La espaciosa sala-comedor de Oscar, decorada con inmensos afiches fílmicos conmemorativos y paredes enteras forradas de estantes repletos de videograbadores de distintos formatos y marcas para hacer transferencias, cajas de cassettes y toda una biblio-hemeroteca especializada, con sus tres confortables sofás de tres puestos y su impresionante sistema home-theater con pantalla gigante y sonido cuadrafónico dolby, lo hacen placentero, posible y plausible.

Accidentalmente, tal y como ocurren estas cosas, el festival fílmico de Miami y Oscar coinciden en uno de sus viajes. Así, el cinéfilo criollo predestinado por su nombre de galardón celuloidense enloquece, abandonando sus responsabilidades habituales de compra/venta, para sumergirse tres veces al día en la cómoda y balsámica oscuridad propiciatoria de diversas salas contigüas. El concepto multiplex lo absorbe y encandila. Películas transculturales, hispanoparlantes, reflejos deslumbrantes de otras vidas. Operas primas, cine-foros, retrospectivas. Las endorfinas se disparan, sus ojos lagrimean, el placer se percibe como una satisfactoria y desconocida sensación de insensata felicidad permanente que agobia cuerpo y alma simultáneamente. Lo más parecido a un estado de gracia. Gracias, dios mío, ahora hasta parece que existes.

Superando su temor manifiesto a mezclar personalidades contrastantes, sus amigos, al fin, nos hemos conocido ante la falta sostenida, in crescendo, de noticias suyas. Hace ya tres meses de su última ida a Miami y aún no regresa. Oscar no da señales de ninguna clase. Missing, black out, corte violento. Su apartamento permanece impecablemente cerrado y su cine-museo-colección acumulando ausencia. Extrañamos sus llamadas telefónicas larguísimas, sus e-mails epilépticos, sus faxes inconclusos enviados en la madrugada. Su jefe mantiene una calma inquietante. Sus ex-esposas se agrian por la omisión de sus intermitentes depósitos bancarios. Sus hijas sorprenden con sus miradas serenas y respuestas ambiguas. Nosotros nos escrutamos esperanzados, sin atrevernos a mencionar el término complicidad filial que ilumina nuestras expectativas en torno al devenir oscariano que ametralla nuestra incertidumbre. En sucesivos encuentros que incrementan su frecuencia, Margot, Estela, Olga, Gerardo, Luis y yo escribimos, a doce manos, el guión virtual de una película fuera de foco donde Oscar gana el premio gordo del lotto florida y se hace cargo de varios millones de dólares, impuestos aparte. ¿Cuál de tus films favoritos estás protagonizando? Sobredosis de alcohol, nostalgia y nicotina ahogan nuestras tertulias -a tu salud, coño, amigo- mientras tanto.

jueves, 25 de febrero de 2010

Etimología apócrifa

El tan mentado vocablo "hijo de puta" proviene de la mitología griega, cuando Zeus anatemiza al filántropo Prometeo, llamándolo "hijo de Jápeto"; con el transcurrir del tiempo, aquello degeneró fonéticamente en "hijo de puta".
Lo auténticamente auspicioso de la mitología es que siempre podemos remitirnos a ella en busca de referencias, antecedentes, reminiscencias, invocaciones e inspiraciones variopintas. ¿No es acaso Pandora un antecedente preclaro que catapultó la ficción de Mary Shelley en Frankenstein? ¿No era acaso la mitología el google jurásico?

domingo, 7 de febrero de 2010

PRECIOUS: la ficción cual mecanismo de supervivencia

Al bueno de Carlitos Darwin se le olvidó agregar la ficción como mecanismo primigenio de supervivencia. Gracias a mi DVD-dealer acabo de ver el film en mi tele barrigona. La zoociología (sic) resulta igual de fascinante que perversa. Reitero la frase de Umberto Eco: "dios se divierte como un loco". Ah, men (sic).

viernes, 29 de enero de 2010

Ahora, tal vez, le responda a sus lectores

Todavía en julio de 1957, JoDé SALINGER se tomaba el trabajo de responder misivas como la que reproduzco aquí abajo, aunque sea para negarse a que versionaran cinematográficamente su CATCHER. A lo mejor la muerte le hace a "Sal" retomar sus añejos hábitos epistolares, así sea vía e-mails from heaven or from wherever.
Se reciben apuestas: ¿en qué año estrenarán alguna versión fílmica del CATCHER?

anti-necrológico: $ALINGER, home alone

Su estrategia mercadotécnica consistió, preci(o)samente, en evitar el famoseo y auto-recluirse en prisión domicilaria, nutriendo todo tipo de leyendas urbanas (que bebía sus propias micciones mientras engavetaba ficciones y tantos otros etcéteras). Aunque, pese a todo(s), $alinger seguía, sigue y seguirá vendiendo. ¿Su epitafio rezará: EL ESCRITOR QUE DETESTABA SU PROPIA ICONOGRAFÍA? Who hells knows. El masscult $alingeriano apenas ha comenzado. Ahora es cuando viene la espeleología de sus manuscritos y la hemorragia vampírica de best-sellers. ¡Puñetera necrología editorial y massmediática! Ni siquiera muerto te dejarán en paz, Jota-Dé. Se puede acceder AQUÍ a un post respectivo publicado en 2009.

domingo, 17 de enero de 2010

Padres e hijos

Sigo siendo, puñeteramente orgulloso, hijo de Julio y Lines, pero ahora soy tambien esposo de Edith y padre de Kim y Lorena y yerno de Juan Antonio y amigo de Martha, Omar, Tomás, Guido, Joseadán, Rolando y pongamos etcétera -"tacitando" (sic) a los facebook friends figurantes en el cotarro web a los que "cardo ni oruga cultivo, cultivo una rosa blanca" que "poesíaba" el vate Martí-.
Mira (anda) que la vida es una trama que pica y se extiende y se ramifica en internet y se enREDa virtualmente y vaya qué prodigio estos cibertoys que me exoneran del hastío, tío, y del insomnio y de la sobredosis de hiper-realidad y me excusan el pleonasmo.

martes, 5 de enero de 2010

Sandro y la cibernovela

CAPÍTULO 1
Henry, Rosa y todos los demás
-Henry dice: ¿Le haces honor a tu nombre?
-Rosa dice: Claro que sí, pero soy una flor más extraña y espinosa.
-Henry dice: ¿Extraña como?
-Rosa dice: No te alarmes, soy extraña por interesante.
-Henry dice: Ah, vale.
-Rosa dice: ¿Y tú?
-Henry dice: Yo también soy interesante.
-Rosa dice: No me esperaba menos, Enrique.
-Henry dice: Henry.
-Rosa dice: Con que anglófilo...
-Henry dice: Pues un poco, ¿acaso tú no, Rose?
-Rosa dice: Rose un coño, Rosa y a mucha honra. ¿Vale?
-Henry dice: ¿Malhumorada?
-Rosa dice: Tu madre!
-Henry dice: Mi mamá, bien gracias y la tuya?
-Rosa dice: Vale!
-Henry dice: Venga, va, tía, pa’ que veas que también manejo tu léxico, Rosa de Spain.
-Rosa dice: Hostia, tío, que esa Rosa me cae muy gorda.
-Henry dice: ¿Y esta otra, a ver? Ay, Rosa, rosa, tan maravillosa, como flor hermosa, como blanca diosa...
-Rosa dice: Jolines, pero si esa canción la cantaba mi madre, ¿eres un viejo?
-Henry dice: Rosita, soy un adúltero contemporáneo, como dicen en mi trabajo, pero de sabiduría milenaria. Y esa canción es de
Sandro, un mariconazo argentino que la popularizó por la década de los setenta.
-Rosa dice: Pues espero que seas un chaval, mira que webeando me he echado unos chascos que no te cuento.
-Henry dice: ¿Y quién no?
MALDITA WEB: CIBERNOVELA
(accede pulsando AQUÍ)

sábado, 12 de diciembre de 2009

Galardón literario para un caraqueño en Madrid

Aquí en Caracas andamos celebrando (yo con single malt y Edith con un vermú colorao) el galardón (que no "Gallardón", ¿eh?, quita-quita), que nuestro amigo Tomás Onaindia se ha ganado allá en Madrid. Aunque ello merezca un brindis en persona, tertulianos de CAÑAS Y TAPAS, por ejemplo. Los detalles del premio se pueden conocer AQUÍ, gracias a la generosidad de Analyss Marrero.

viernes, 27 de noviembre de 2009

AROUND: videodance

around from javiermirandaluque on Vimeo.

Cámara subjetiva en torno a la danza; alrededor. Offstage, backstage, prolegómenos. Epidanza cámara en mano. A su manera, el videomaker danza trazando su propia coreografía invisible, aunque ópticamente perceptible. Bendita intermediación digital.

sábado, 7 de noviembre de 2009

piaf dance

piaf dance from javiermirandaluque on Vimeo.

¿Cuántas bandas sonoras diversas soporta una misma coreografía? Este videodance ejemplifica una intervención dadá, merced a Edith Piaf. Al igual que ella, no nos arrepentimos de nada.

domingo, 1 de noviembre de 2009

facebook: literatura digital testimonial en tiempo real y con feedback

Disertaciones aparte (o sea, certamen de flatulencias teóricas aparte), facebook es, pésele a quien le pese, la plataforma o formato donde cada quien "gotea", en tiempo real, su propia micro-auto-biografía con el valor agregado de poder compartir links, videos y fotografías, además del feedback, la réplica interactiva. Y ello, más allá de purismos, ortodoxias y exquisiteces vanas, va "salpicando" (tipo Pollock) una suerte de feroz narrativa-web variopinta, inkless, fragmentaria, instintiva e instantánea, exenta de burocracias editoriales. Así, cada facebookeador (¿facebook-lector, facebook-reader, facebook-autor, facebook-emisor, facebook-receptor, facebook-usuario, facebook-consumidor?) decidirá qué ¿ver, encarar, "to face"? y qué emitir u omitir.

Si son emisiones, micciones o ficciones, pues ya es un asunto aparte que aquellos exégetas con vocación por el bioanálisis procurarán vislumbrar.

martes, 20 de octubre de 2009

Y BEBIERON FELICES PARA SIEMPRE

http://ybebieronfelicesparasiempre.blogspot.com/

Al igual que los perros, he agarrado la costumbre de orinar las paredes de los apartamentos donde vivo (“cardo ni oruga cultivo”, rimaba el vate Martí), marcando mi territorio con ese hedor amarillento que varía en concordancia con los líquidos que he ingerido: la cerveza negra tiñe las canas de mis micciones y produce una espuma densa en sus meandros; el whisky escocés 12 años desencadena en mi organismo una catarsis diurética con tonos bastante neutros; el ron edulcora mi orina con un bouquet dulzón que empalaga hasta los pigmentos de las paredes y/o el pegamento del papel tapiz; la ginebra londinense es la única bebida que no llego a orinar, sino que la sudo, dada la metabolización tan rápida que de ella hace mi cuerpo.


(CAPÍTULO 1)

lunes, 19 de octubre de 2009

Google, Nina Hagen y la máquina del tiempo

Curioseando en el extreme tracking que tengo habilitado en este blog, pues habitualmente encuentro visitas que me llegan buscando en Google a "Nina Hagen en Venezuela". Tales "searchs" los catapultan a uno de mis primeros posts al que se puede acceder AQUÍ y a este otro más reciente que nos "masscult-uteriza" con la otra cara de la moneda de la Hagen, justo ALLÁ. En todo caso, en una y otra NINA, pues sigue prevaleciendo la contundencia de su voz irrevocable.

martes, 29 de septiembre de 2009

Mi Matisse predilecto

Mi Matisse predilecto es éste de 1935, EL REFLEJO, por su serena belleza que nos seduce desde lejos imantando nuestra mirada. Como casi todo lo trascendente, lo descubro gracias a la lúcida gentileza de un amigo, Tomás Onaindia, en compañía de Edith.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

5000 lectores webever

Maldita web: cibernovela from javiermirandaluque on Vimeo.

Internet se ha convertido en la vanguardia más salvaje de interacción humana. Y es que el ciberespacio genera una nueva forma de estar juntos, burlando todas las fronteras de sexo, edad, profesión y ubicación geográfica. ¿Ficción, autoengaño, juego de roles, suplantación de personalidad? En su propia modalidad, la red entreteje su maraña en torno a la soledad y pasiones del individuo seducido por una tecnología que se instaló entre nosotros para quedarse. Con su cuerpo de múltiples opciones, personalizadas según las preferencias de cada usuario, ©MALDITA WEB, escrita por Javier Miranda-Luque, prodiga placer digital, orgiástico, anónimo e instantáneo. “¿Dios existe en red?”, se pregunta uno de los personajes de esta cibernovela que se asoma con impudicia a los e-mails y salones de chateo, desnudando a los internautas. No en vano, la web es el escenario donde se viene escribiendo este jardín de las delicias obscenamente contemporáneo.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Post 240: Salinger es la Greta sin Garbo de la narrativa norteamericana

$alinger es la Greta sin Garbo de la narrativa. La gran pregunta (corrosiva, sí, incisiva, sí, maledicente) es si, efectivamente, ha seguido escribiendo. ¿Escribir para no publicar, así, con tamaña displicencia? Yo no me lo creo. Me suena a tremendismo, a bluf.En fin, que ya nos enteraremos cuando el old Salinger (añejado cual whisky centenario) fallezca y comiencen a aparecer –con virulencia web– montones de manuscritos groseramente inéditos. Los mejores serán aquellos apócrifos, tiernamente manufacturados por legiones de "escritores negros" (ghost writers in deep). Su leyenda negra susurra que $alinger desayuna sus propias micciones (urgentes ficciones incontinentes, my own private DRAE dixit) y de allí surge su puñetera longevidad recalcitrante.
Vaya, que lo sabroso está por venir. Se aceptan apuestas: ¿quién morirá primero: Castro, Caldera o $alinger?
$alinger: anunciamos tu muerte, esperamos tu re$urrección...
Ah, men.

viernes, 28 de agosto de 2009

El ascensor como escenario teatral: CAPACIDAD MAXIMA

Ya van 3 años desde la publicación de mi breve comedia teatral CAPACIDAD MÁXIMA. En enero 2007 abrí un blog con el propósito de iniciar una cibercampaña de mercadeo viral que en la actualidad supera las cinco mil visitas. Desde entonces, el libro está disponible en las LIBRERÍAS DEL SUR, aunque ignoro absolutamente las cifras de venta. Por lo que a mí respecta, Ernesto y Pacífica siguen atrapados en el ascensor relatándose la vida y milagros de variopintos personajes referenciales. ¿Cuándo se concretará la versión en cortometraje?

miércoles, 26 de agosto de 2009

E-mail a Frida Kahlo: monopolios, disputas, patrimonios, herederos intelectuales, expertos autoproclamados y demás exégetas recalcitrantes

Frida: ya escucho tu carcajada ante tanto masscult post ultratumba. Que si este auto-retrato es obra tuya, que si no lo es, que si es copia, clon, remedo, homenaje, tributo, recreación, estafa apócrifa e inédita. Que se joda toda esa tribu que sobrevive a tu costa, a expensas de tu memoria. Esos malditos exégetas de jetas babeantes, dizque "expertos en frida kahlo", que se mueren en vida por cifrar tu obra, catalogarla, codificarla, decodificarla, banalizarla, saquearla, subastarla y diseccionarla. Solamente por incordiar a tanto maleante de arte, pues yo deseo que jamás se llegue a conocer la mera verdad del asunto, en aras de que se debata eternamente la jauría mercadotécnica entre sucesivas montañas de incertidumbre y charlatanería vociferante.
Abrazo interdimensional,
Javier

domingo, 23 de agosto de 2009

3 WOMEN by Robert Altman



Esta película es una auténtica gozada que me apetece compartir aquí (al menos, sus nueve minutos iniciales que se regodean en el "american nightmare" que adoraba aquel narrador icónico espléndido que fue Robert Altman).Posteriormente a este tremendo film, tanto a Shelley Duvall como a Sissy Spacek las anatemizaron con personajillos tales como la novia de Popeye y Carrie, respectivamente.

jueves, 20 de agosto de 2009

Woofer: macroblogging versus twitter

Apuesto yo que, de aquí, pues puede salir un interesante experimento ciberliterario. A pesar, incluso, de todos los apocalípticos con hemorragia de tinta y de los displicentes cibersaurios. Se trata de WOOFER, que acepta un mínimo de 1400 caracteres. Pulsen en el perro (yes, can, we can) e irán.

BIBLIOCRACIA

domingo, 16 de agosto de 2009

Apología del cambio

El periodista español Enrique Meneses apologiza los cambios que ha supuesto pasar del facsímil a la imprenta y, ahora (este espléndido tiempo en presente continuo), al e-book y la literatura web. A quien le interese, pues puede acceder al breve texto completo AQUÍ. ¡Malditos cibersaurios que lo talan todo!