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miércoles, 15 de agosto de 2007

BARBIE, SU MENTADA DE MATTEL Y ANDRÉS ELOY BLANCO

No sabía yo que Bob (¿Robert?) Eckert, top executive de Mattel, fuese un asiduo lector de nuestro poeta creole Andrés Eloy Blanco. Y tan fan es del poetADeco, que mister Bob hasta lo parafrasea —in english, of course— en su portal web, textualmente: "because your children are our children, too".

Algo así, interpreto yo, como el verso andreseloyblanquecino (lo cito de mala memoria, pues me ladilla harto remitirme a google para cotejar con precisión compulsiva): "porque quien tiene un hijo, tiene todos los hijos del mundo".

La prioridad entonces es recoger la friolera de casi 20 millones de juguetes con sobredosis de plomo, "because your children are our children, too".

Total, apenas hay una peregrina letra "y" que establece, sí, la diferencia (la deferencia, la onerosa excusa mediática y notoria; venga ya, el tan socorrido "we are sorry", tan "sorry" estamos que el capataz de la factoría china se suicidó pronunciando un étnico "Im sorry", but "made in china").

La gran familia Barbie guardará el luto consabido para, as soon as posible, vestir de nuevo los policromáticos vestidos fashion. Y las sonrisas ortopédicas, las liposucciones de polímeros, la globalización quákera de hojuelas edulcoradamente uniformes.

Rellenen la planilla y obtengan descuentos vitalicios, renunciando (eso sí) a las odiosísimas indemnizaciones en hipotéticos casos de enfermedad, flatulencia hipertóxica y/o erupciones cutáneas.

La Barbie Greenpeace es nuestro próximo lanzamiento mercadotécnico, con la exagerada nariz de Jacques Cousteau y escafandra multipropósito. El precio no incluye (¡qué va!) el submarino amarillo de los Beatles, ni la escalera mecánica al cielo de los beatos que Ratzinger demora vaticanizar, buen constanti(mo)nopolizador será.

Ah, men (sic).

5 comentarios:

Jesus dijo...

ja,ja,ja, excelente texto, yo sugeriría una barbie greenpeace basada en la sexy freak julia butterfly hill, aquella chica que pasó 2 años montada en un árbol y logró impedir la destrucción de un bosque.

Saludos

©Javier Miranda-Luque dijo...

Jesús: leyendo este post, pues ya se enterará de tu sugerencia el señor Bob Eckert.

Anónimo dijo...

Hace algún tiempo, decidí, definitivamente, suscribirme a una especie de movimiento anti-anti-globalización. O, quiero decirlo más ampliamente, he dicidido definirme como anti-anticualquiercosa, porque los anti definen su existencia en base a la extinción de su antítesis, y cuando esa extinción llega, llegan a su propia inexistencia. Luego, definir su existencia en base a esa paradoja de existir para que otra cosa, grupo, idea o gente deje de existir, hace que la vida del anti deje de tener sentido.
Bueno, no sé si me siguen, pero cuando uno vive en esa especie de manicomino no regentado y anárquico que es nuestro querido y maltratado y mal-definido "sub-continente" Latinoamérica, vive una existencia "anti", nunca "Pro". Entonces, Barbie, se jode, yo me alegro, pero mañana siento un vacío y busco otro objetivo y así sucesivamente y me desgasto en una existencia anti-mi-mismo que resulta terriblemente suicida. No sé, ya no me hace gracia...
¿Serán los ya cuatro años y medio de exilio?

Guido

©Javier Miranda-Luque dijo...

A ver, Guido, que te estás poniendo muy serio y concienzudo.

Sin etiquetas, se trata, simplemente, de reírse de todo(s).

Mira que la vida viene en género satírico.

Anónimo dijo...

De serio y cocienzudo nada! Lo que pasa es que los "anti" ya me aburren, me joden. Son los que se rien sólo si Bush se resbala en los escalones del avión y no se dan cuenta de cuánta mierda comen. Aquí, en España enchironaron a no sé cuántos directores de no´sé cuál ONG, creo que "Intervida" se llama, que se cogían el dinero y se daban la gran vidorra. O sea, viven del discursito "anti" critican a los gringos, ponen a un montón de jovencitos (otros no tanto) a martillar unas modedas en la calle para los pobres y luego viven como los que critican. Es que me cansan los revolucionarios que se llenan la tripa de cava y paella en las ramblas, predican el comercio justo del café de Guatemala, te piden que pagues el triple por productos "justos" o "ecológicos" con su discursito "anti" y luego se forran a costillas nuestras. Es un batiburrillos de tipos como los babosos que describe Woody Allen en Memories (a quien por cierto no he podido tropezarme de vecino aún).
Pero de que me río, me río, de ellos y de los otros... ja ja

Guido