BLOG-TRAILER

sábado, 25 de noviembre de 2006

REY TERATIVO

(Imagen: Knight Potter)

Repite su discurso de siempre. Una y otra vez. Sin cansarse. Retumba mayúsculo el tonito pedestre con su hemorragia incontenible de consonantes exhaustas y vocales inconsolables. Bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco bla bla bla blablezco. Carcinoma bípedo con metástasis. Adiciona gestos hiperbólicos, muecas horripilantes, golpes que noquean el aire. Apéndices inútiles, todos prescinden de sus oídos sin ser Van Gogh. Sin girasoles, ya nadie escucha, ya nadie, ya.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Estremecedor.

A mí el henchido señor de los discursos se me parece cada vez más a un monstruo. Y me disculpa el repentino ataque de vieja del Cafetal, de triste señora en su poltrona de apartamento en Prados del Este.

Javier Miranda-Luque dijo...

Capo: esas misias ya tienen bastante rezando el rosario con la agenda oculta de ganarse algún bingo. De esa urbanización caraqueña que es El Cafetal debemos preservar al proverbial taquero de Santa Sofía, quien hace ya más de tres décadas que nos alegra el paladar con sus tostadas y guacamoles. Yo, por mi parte, además de mentarlo en este post, pues ya lo he incluido en alguno de mis relatos donde recreo mi adolescencia. En referencia directa al taquero, debo decir que lo perseguimos en su gastronomía itinerante que se debatía entre la siempre cutre zona industrial de Los Cortijos hasta las más gratas y panorámicas serranías de Santa Paula. A usted, Capo, le echo toda la culpa de esta rememoración, por haberse referido en su blog a esa deliciosa novelita intergeneracional que es "Piedra de mar". ¿Te acuerdas del hilarante pasaje de la fiesta donde el protagonista teme pasar toda la noche bailando con la tipa más fea del jolgorio, metaforiado en "cadáver enloquecido de alegría"? Massiani tuvo el acierto de rescatarnos una Caracas naif y generosísima que se me extravía. Joder, Capo, ahora la vieja puta nostálgica de las santas urbanizaciones clase media se me coló (y me descolocó) justo a mí, en mi propio blog. Serán vainas desestabilizadoras de la escribidera.

Abrazo con orejas & girasoles, JML.

Javier Miranda-Luque dijo...

Fe de errata: donde se lee "metaforiado", debe decir "metaforizado" (la "zeta" de mi añejo teclado me amenaza con declararse en huelga, en solidaridad con la "eñe", puteando ambas las omisiones de internet).

¡Pues vaya que tienen razón, pero que ni lo "zueñen", joder!

Anónimo dijo...

Je je je

Sabrosa rememoración, señor Miranda_luque (ya estoy saliendo de vacaciones, ya todas estas formalidades universitarias se esfumarán hasta enero). El Cafetal está unido inequívocamente a mi vida actual y a mis rercuerdos. Y es que por un momento zonitas así, alejadas de todo el aquelarre de la otra ciudad parecen acercarnos ese sueño de urbe transitable que todos anhelamos para Caracas. Pero qué coño estos son sólo desvaríos burgueses.

Claro que me acuerdo, cómo se ve que el pobre carecorcho no tuvo la oportunidad de unirse a una "olla" de las fiestas de ahorita. Por eso el miedo a quedarse a bailar con la más fea ya es cosa del pasado. ¿No dije yo ya que el reguetón era un género democrático?

Y que esto desestabiliza... ¡cuánta razón tienes!