
Ellos, los filibusteros sobre quienes gravita el monopolio del ferry, no merecen transportar nada: ni mercancías, ni animales ni gente. Pero nosotros, los usuarios, somos los pendejos supremos que nos merecemos, a punta de calárnosla, esta gestión inservible de no-servicio y sí lucro a toda costa.
Abran el mercado a nuevas concesiones. Bienvenidos los canadienses, escandinavos, japoneses, noruegos, senegalíes...¡que vengan, pero ya, a hacerse cargo del negocio los vikingos!
Sólo le deseo a la familia bucanera que le caiga encima las siete plagas del seniat; que nosotros dejemos de pagar tarifas cartelizadas para que nos frieguen y que los accionistas se coman sus chatarras y prueben su propia ración de coprofagia, a la que renunciamos sus ex-víctimas.
O prisión domiciliaria a bordo de sus “cayucos” (pateras, ranchos flotantes) y que naufraguen eternamente entre Puerto La Cruz y Punta de Piedras, dando tumbos sobre las olas caribeñas.
¡Las concesiones sin servicio son un puto asco!
(Imagen by Heidi Taillefer)
6 comentarios:
El ferry... Un desastre.
De un tiempo para acá me he imaginado al fantasma de Fucho Tovar errando por siempre en la proa de una de esas embarcaciones malditas.
¡Cuánto horror, Javier!
Roberto: atractiva imagen fantasmagórica la del patriarca fundador del ferry condenado a deambular per secula seculorum en sus cayucos, herencia de sus vástagos.
Jorge: el ferry no es más que purito subdesarrollo ¿flotante?
Abrazo náufrago, JML.
sin duda existen ciertos servicios que no pueden ni deben constituirse en un monopolio sin derecho a pataleo...
es una d elas cosas que más me preocupan, situaciones como las del ferry nos van como que ablandando, haciendo que nos acostumbremos a ese síntoma de la resignación a la mediocridad que es el conformismo...
salud por el ejercicio de soñar y exigir un trato mejor
j.
una muestra de cómo el conformismo es un síntoma inequívoco de la mediocridad...
salud por soñar y exigir libre competencia y mejor servicio
j.
Jesús: sin importar la magnitud de los capitales involucrados, no hemos logrado desterrar la mentalidad imperante de "la taguara" implantada en nuestros cerebros recalentados por el trópico; es el conceptico de la fachada bien pintadita y la recepcionista maquillada con su presencia de "buena". Imagino (y excúsenme la escatología) que los accionistas de los cayucos habrán pensado: "si la mierda flota, nuestro ferry también lo hará". Abrazo con salvavidas, JML.
Que les revoquen su patente de corso; que los nipones construyan un puente; que Olafo se apersone con su flota; que el Titanic rediviva tripulado por Kate Winslet en plan mascarón de proa con sus tetas adobándose de salitre; que se arreche la cacica Isabel y se amotine desde ultratumba; que naveguemos todos en el yellow submarine de los beatles...
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