BLOG-TRAILER

jueves, 15 de febrero de 2007

La Gioconda estresa

A mí evidentemente que no me estresa Mona Lisa,
pero al gremio encargado de "vigilarla" pues parece que sí.

No me crean a mí, sino a la noticia reseñada en www.elpais.com
y en www.20minutos.es

Yo creo que, de haberlo sabido,
pues Leonardo nos hubiese evitado tal bochorno que requiere,
ahora, horas de intensa psicoterapia
para desestresar a los pobres vigilantes del Louvre.
Y es que es sabido que no hay nada que estrese más que la exposición permanente y sostenida a la belleza. Una vez que se abandonan las salas del Louvre, el contraste es tal que resulta insoportable la cotidianidad espeluznante de la mal llamada "vida real".
Vamos, es que yo me atrevería a sugerir una colecta planetaria para poder asistir a las víctimas de la belleza urbi et orbi.
Esto en un principio, pues ya contemplaremos, posteriormente, la posibilidad de incendiar los museos (con todos sus lienzos y esculturas intestinas) y bailar en torno a la gran fogata atávica.
Post-data: Gioconda sí que no se estresa: ella —fémina imposible— se mantiene impasible, riéndose de todos nosotros, tras el vidrio blindado (¿o será alguna clase de polímero?) que la preserva intacta.

lunes, 12 de febrero de 2007

Pasarela Botero: ejercicio de estética ficción

Inspirado por la Pasarela Cibeles que acontece ahora mismo en Madrid,
pues se me ha ocurrido proponerles un ejercicio de estética ficción
consistente en imaginar una Pasarela Botero,
con gente generosa en redondeces y colesterol del bueno y del malo
(miren que no me quiero poner maniqueo).
Hasta aquí todo bien, pues Botero nos ha obsequiado sus personajes obesos,
estilizando el sobrepeso con colorido virtuoso.
Pero, para matizar, muestro ahora un odioso paradigma por oposición
que muy bien podría titularse Pasarela Bangladesh,
racionalmente erradicado de los desfiles de moda españoles y franceses,
mas no de los anglobalbuceantes, ¿okey, sir?
Volvamos ahora a mi propuesta de la Pasarela Botero
simplemente para ver qué demonios nos dicen nuestros ojos.

Especulo que si ésta fuera la tendencia estética imperante, sobrarían entonces las clínicas de engorde, las dietas pro-obesidad y las boutiques de talla anchilarga con sus campañas publicitarias respectivas de gordo is beautiful que jode y las consiguientes filosofías que desbordarían libros, blogs y emisiones de telebasura.

Las flacas se morirían de tristeza desesperadas por engordar y cubrir sus frágiles y tiernos huesecillos con comida chatarra, lípidos, azúcares y carbohidratos...

Estética Botero en estado puro y duro, gordo y obeso, con sobrepeso ambulante que atascaría escaleras mecánicas, vagones de Metro y ascensores.

¿Se lo pueden imaginar?

viernes, 9 de febrero de 2007

Handycam: uso y abuso de la cámara subjetiva

—En mi familia las mujeres no se divorcian: ¡se quedan viudas, carajo!

Demasiado cerca para mi gusto, me inquieta la cara de sable de mi cuñado el militar –en close up extremo sobre mi rostro– empañando mis lentes astigmáticos, durante la fiesta de mi matrimonio con Edith. Y la verdad es que yo no había reparado en la vaina, pero las tres hermanas de mi mujer enviudaron a los pocos años de casarse. Mis desafortunados exconcuñados habían muerto, siempre, durante un viaje al extranjero, sin evidencias visibles de la existencia de algún jugoso seguro de vi(u)da que beneficiase a las cónyuges sobrevivientes.

Apurando mi tercer whisky, intento aplacar los múltiples reflectores y sirenas de alarma que se disparan en mi cabeza, viendo ahora a mi familia política como una clara y presente amenaza a mi integridad física. Yo era reincidente en los menesteres matrimoniales y quizás eso despertaba inquietudes en mis recelosos cuñados: el militar, el ingeniero, el abogado, el contador y el más simpático, quien gana más que todos ellos juntos, el dueño del taller mecánico.
Rebobinado (¿rewind o flash-back?) al momento en que apuraba mi tercer whisky (ahora campaneo el quinto) y me preocupaba maquinando cómo mantener en la más estricta clandestinidad mis posibles infidelidades futuras, como la que sostendré años después con Anaid (la mejor ¿amiga? de mi mujer y madrina de nuestra boda), hasta que propongo un menage a trois y la farisea esa me manda bien lejos, empatándose con un jubilado de pedevesa, baboso y divorciado.

Anaid es la propia hembra en celo, vagina bípeda, una excitante mamífera de vello púbico poblado sobre su vulva caliente, un prominente clítoris ambulante, una audaz exponente de una doble-moral que te permite tratarla en la cama como a una dócil muñeca inflable y servirte de ella reduciéndola a receptáculo / depositaria de mis urgencias eyaculatorias, pero que no te deja "verbalizar" ninguna de las acciones que emprendes con(tra) ella. Y además suplica, con sus grandes ojos entornados, que bajo ninguna circunstancia vaya a enterarse Edithxio, su amiguita del alma.


Corte violento a cámara subjetiva (yo buceándome) las tetas de alguna amiga de Edith y un culo desconocido enfundado en unas pantaletas mínimas que se le marcan perfectamente a través de la tela fría del vestido púrpura, mientras me erotizo bailando con mi esposa "Angie" de los Stones, mezclada luego con la zeppeliana "Escaleras al cielo". Hasta ahí llegan mis aptitudes coreográficas.


Cámara furtiva espiando a Mauricio, en el baño de caballeros, tirándose a Fabiola, una de las damas de honor, quien se muerde la falda del vestido para reprimir sus gemidos, mientras su compañero de cópula arremete con continuos movimientos pélvicos, limitados por los pantalones abajo. La visión cenital del acto resulta hilarante, casi fetichista: ella con la cara semicubierta por el vestido y él con la cola del frac de levita dando latigazos en el aire. El Mau ha ganado la apuesta: hacerlo con una invitada al matrimonio en plena fiesta.
Para leer el texto completo, pulsen a continuación:
http://hermanoschang.blogspot.com/2007/02/handycam.html
y disfruten además la edición aniversario del webzine Chang Brothers Inkless, con artículos que son un auténtico jolgorio, suscritos por soberbios webcinos de prosa estilizada y jacarandosa.

jueves, 8 de febrero de 2007

Filosofía y (g)astronomía, entre tantas otras yerbas

Interneteo intermitentemente mientras cocino: calabacines por un lado; salsa bolognesa por otro.

Llego a la bitácora de Enza García (vecina de antología narrativa, de blogosfera y urbanización) y me encuentro con un post sabrosísimo en su cotidianidad, titulado: "Semestre culinario", en el que se entremezcla con fresco virtuosismo filosofía, (g)astronomía y demás yerbas. Los invitados somos quienes nos asomamos a su cocina, además de Rousseau y algún otro pensador.

Rescato de ese post una frase que me confirma algo tan obvio como que la (est)ética es continente de la ética: "A veces la filosofía escapa de la belleza de sus términos y se erige en otra forma de belleza".

Pásense por el blog de Enza y degusten esa exquisitez de post:
http://cronicasadestajo.zoomblog.com

Atento al protocolo del ciberespacio, me permití dejarle el siguiente comentario:

"Enza: Una vez más y como siempre es cuestión de orden alfabético: la "F" de filosofía viene seguida por la "G" de gastronomía (que ya, por la inflación, tendremos que hablar de "(g)astronomía").

Así que mezclando en la sarten atún desenlatado con las (s)obras maestras de la nevera y la despensa, pues surge un menú ¿estoico, heroico, antológico, anárquico?.

Yo recito a Stirner mientras cocino; al amargo de Cioran algo menos; al bravuconazo de Bertrand Russell casi nunca. Mi cocina (de absoluta inspiración) es predio whitmaniano.

Buen provecho, Enza y soberbia esa frase tuya (te cito): "A veces la filosofía escapa de la belleza de sus términos y se erige en otra forma de belleza".

Oye, no olvides el perejil deshidratado (cuando lo haya) que, dosificado en su verdor, le otorga un toquecito estupendo a me atrevería decir que casi todo.

Agotado el single malt, apelo ahora al ron creole que habita mi congelador (¿como waltdisney?).

Abrazo con sed, JML".

(Imagen de Jacek Yerka)

lunes, 5 de febrero de 2007

Reverón, Juanita y las muñecas vitrineándose en Nueva York

Los homenajes póstumos apestan por lo inoportunos. Aunque Reverón quizás disfrute éste, bien lejos del Macuto ahora pestilente que apenas ayer constituía su predio, su castillete hoy (des)hecho fango. Carolina Herrera ya no es la única con vitrina en la newtrópolis exenta de sus cordales (léase twin towers, muelas del juicio ¿final?).


Armando ahora dispone del MOMA (entre el 11 de febrero y el 16 de abril) donde pavonearse de sus lienzos, de Juanita y las muñecas. Al menos allí, en ese microclima de air conditioned y humedad regulada, no apestará a salitre putrefacto, a trópico punzopenetrante, a tsunami pluviométrico que baja del Avila y viene arrecho, con aires de mesías meteorológico irritado por el orificio de ozono que se expande.


Gózala, Reverón, esta exposición a destiempo, aunque tuya. Vacílate a los newyorkers que te (ad)mirarán perplejos. Exige una muestra itinerante que te pasee por el planeta. Show them la luz indócil indosificada en tus lienzos. Lastima sus pupilas desacostumbradas al porque sí de tus trazos. Encandílalos con tus peculiaridades de buen salvaje, obligándolos a usar sun glasses, bermudas y alpargatas que acolchan sigilosas pisadas en medias blancas 100% cotton.


Enhorabuena, maestro, por este in memoriam políglota con subtítulos en traducción simultánea. Oh, yes, Reverón, from the very same land of Herrera's fashion.

miércoles, 31 de enero de 2007

Bienvenida a la ortodonxia (sic)

(A Lorena, with my yellow smile submarine)

la ortodonxia
persigue
la ortodoxia dentífrica


incisivos
caninos &
molares
en orden cerrado (según términos castrenses)
exento de imprecisiones
e irregularidades varias



alambres de púas
cercan dentaduras
en camisas de fuerza
de aleaciones impronunciables



“occiDENTAL
apunta la brújula del ortodoncista
con su saeta infra-quirúrgica


dientes apresados
en campos de concentración salivar
donde cada ballena lingual
ejerce de tsunami
surfeado por multitud de papilas gustativas

sobrarán
soberbias
soNRISas
sobresaturadas de
sopor impaciente mientras
clonan
clonan
clonan
clonan
clonan
clonan
clonan
clonan
clonan
clonan
clonan
clonan
clonan
clonan
clonan

clonan
a la MONA lisa
con frenillos DE SEDA
que SE QUEDA inamovible
contemplándonos tras el vidrio antibalas del Louvre

martes, 30 de enero de 2007

"Capacidad máxima": ascensores y libros

Estos últimos días me he entretenido con un blog-experimento llevado a cabo en una bitácora abierta para tal fin el día 18 de enero, registrada luego en el directorio de to2blogs.

Simultáneamente envié un e-mail, suscrito bajo el nick de “capacidad máxima”, a un listado de cien (100) correos electrónicos en el que yo mismo figuraba y que obtuve de un mensaje masivo cuyos destinatarios estábamos “a la vista” y no en la modalidad de “copia oculta” que yo utilicé para mis envíos.

Después me di a la tarea de dejar comentarios en cien (100) bitácoras. En ambos casos (e-mails y blogs) sembré una campaña de intriga en torno a un ascensor y un ciber-happening


La exégesis de los resultados cuantitativos de la convocatoria bloguera se la cedo a quien pueda interesar (900 visitantes diferentes o “usuarios únicos”, según el extreme tracker, al momento de publicar este post). Lo que a mí me causa curiosidad es la reacción de hiper-seriedad exhibida por algunos en los comentarios dejados en tal blog. Aunque predominó el humor en su estupenda biodiversidad conciliatoria.

Al final, decepcioné a la mayoría calificada, como ocurre en cualquier campaña de intriga, ya que –una vez develada– toda la alharaca se reducía al bautizo virtual de un libro en ascensores urbi et orbi.

El libro, además, resultó ser mío: “Capacidad máxima” (encierro teatral en un acto para actores en vivo y personajes referenciales), premiado en el Certamen Mayor de las Artes y las Letras en su edición 2004 y publicado con tres años de añejamiento.

Para completar la cuña (el spam, offtopic y demás yerbas del metalenguaje con las que fue calificada mi impertinencia), publicito, pues, que el librito de marras (44 páginas) se vende exclusivamente en las librerías Kuai-Mare a un precio irrisorio (los derechos de autor ya me los entregaron en especies: 100 ejemplares con los que me abanico y obsequio encantado a familiares, relacionados y amigos).

Ya sé que debí colgar un blog donde la pija de Paris Hilton ginecologizara la entrepierna calva de Britney Spears y le afinara en clave de fa(moseo) las trompas de Falopio, en vez de dedicarme a estos turbios e insulsos menesteres. Pero hice exactamente lo que me vino en gana, asumiendo mi copyright sobre el ascensor y la bitácora.

Y ahora, acogiéndome a las conductas omnímodas imperantes, destierro a los ceños fruncidos de mis predios, de todos mis predios.

El registro ciber-documental de lo acontecido virtualmente está allí:
http://capacidadmaxima.blogspot.com

Reitero mi gratitud a quienes se “conectaron” generosamente en la onda cómplice del jápening y sumaron sus comentarios con jocosidad y desenfado.

Jorge Letralia publicó en su bitácora un post magnánimo

http://jorgeletralia.blogsome.com/2007/01/29/el-ascensor-de-la-intriga/

domingo, 28 de enero de 2007

Mariano Rajoy pierde título de "GILIPOLLAS MAYÚSCULO" ante oponente francés en Milán

Reconozco que me he equivocado. Yo era de los que pontificaban que nadie le ganaba en gilipollez a Mariano Rajoy. Pero me veo obligado a excusarme con don Mariano y quitarle el título de "GILIPOLLAS MAYÚSCULO" (én mayúsculas acentuadas y bold).

Stéphane Lissner, superintendente de La Scala de Milán (a quien anteriormente hemos citado en esta bitácora) destrona al ¿líder? del PP tras suscribir una "campaña de reeducación del público" en los siguientes términos: "Se agradece el traje oscuro en las primeras representaciones y siempre el traje y la corbata para los señores espectadores. Se recomienda, en cualquier caso, en todas las representaciones, una vestimenta acorde con el decoro del teatro".

¿Pertenecerá monsieur Lissner a la facción francesa del Partido Popular con sede en Milán?

jueves, 25 de enero de 2007

Anselm Kiefer: Torres sin Babel

Las buenas nuevas no funcionan; se celebran fugazmente y, acto seguido, se desechan. El apocalipsis, en cambio, es un imán de miradas, blogs, posts, visitas, comentarios. En un mundo perfecto nadie webearía ni chatearía ni bloguearía tal como cualquiera de nosotros. ¿Para qué demonios perder el tiempo con representaciones y/o intermediaciones virtuales si podemos vivir conectados —en directo— a la satisfacción permanente, incesante, perpétua?

Todo ello se me ocurre contemplando el puzzle de concreto que el alemán Anselm Kiefer ha montado equidistante entre la galería White Cube y la Royal Academy of Arts londinense. Lo ha denominado "Torres de Jericó" y a mí se me figuran twin towers portátiles que pueden ir erigiéndose verticalmente, anywhere, arriesgándonos a probar cuántas piezas se pueden sumar, unas sobre otras, tambaleándose, sí, aunque sin desmoronarse salpicando de hormigón desarmado los puntos cardinales.

Concreto: pues que aquí en Caracas se verían muy bien estas Torres sin Babel, compitiendo en temeridad y altura versus los "ranchitos": esa arquitectura de la precariedad tan trópicopenetrante que apuñala ojos y nubes sin sutilezas.

Encima, prefabricado is beautiful, ¿o no?

viernes, 19 de enero de 2007

verdedólar

"La órbita del arte no intercepta
ningún postulado ético"
(Débora Arango, pintora latinoamericana)

No se apaga nunca. Jamás se desconecta. Ramón piensa en turno permanente hasta cuando duerme. Es la historia sin fin, el eterno retorno, una y otra vez, repitiéndose interminablemente. Si tan sólo alguien se tomara la molestia de pagarle unos cuantos centavos por su diarrea de fantasías, su hemorragia de elucubraciones, su eyaculación precoz de teorías acerca de ¡todo!, el propietario del 7-B no tendría que escondérsele a la presidenta de la junta de vecinos que vive montándole guardia para cobrarle los tres años atrasados de condominio.

Pensador ad honorem, teorizador por vocación, esbozador profesional de escenarios extremos, Ramón es un diestro malabarista de la microeconomía que labora en la biblioteca central, con acceso a un salario escuálido y a un montón de información impresa y virtual. Embriagado por esa promesa incesante de conocimientos, Ramón permanece muchas más horas de las que debería en su trabajo, obsesionado por indagar, exhumar, clarificar, establecer relaciones ocultas, desentrañar la clave de los misterios de todos los prodigios y maravillas que constituyen este mundo implacable y perfecto.

Más de una vez, su loro Verne casi se muere de hambre, soledad y desesperación ante la ausencia prolongada de Ramón en el apartamento que ambos ocupan, herencia de la tía Emilia, aquella gorda bonachona que encarnaba a la perfección la versión femenina del sargento García, "un trozo de carne con ojos", como le decía, ahogándose de risa, el abuelo Marcelino, embaucador por necesidad durante la guerra civil española y la revolución cubana, inventor malogrado que murió sin resolver el enigma del movimiento perpétuo.

Visionario inspirado, Grand-Ram (como se identifica en internet), no se cansa de envíar sus crónicas imaginarias, duplicadas ene veces, al listado completo de publicaciones especializadas en los secretos del universo, complots y teorías de conspiración. "La verdad desnuda", al menos, ya le ha publicado un par de cartas de los lectores.

Exagerado absoluto, cuando Ramón hace algo lo emprende en grande. Comer, dormir, hablar por teléfono. Sus ciento cuarenta y siete kilos son apenas una evidencia cuantificable de por qué ya no le permiten la entrada en Le Bon Vivant, un popular buffet de degustación donde el comensal paga un precio único por "todo lo que pueda comer y beber".

Como Warhol, Ramón padece, además, de incontinencia fotográfica. Mientras le queden bytes disponibles, Ram no puede dejar de disparar su cámara, apresando imágenes en formato digital para intervenirlas y alterarlas a voluntad, merced al photoshop todopoderoso que lo eleva a la condición de un dios menor obsesionado por la sobreimposición de realidades virtuales.

-Mi avidez vital por saberlo y experimentarlo todo, mi hiperactividad cerebral estimulada por un hipotálamo más grande de lo normal, resulta antológica, hiperbólica, desmesurada, lo reconozco, pero directamente proporcional a mi erudición en erupción.- se enorgullece el voluminoso bibliotecario a quienes sus compañeros de trabajo llaman "la pirámide".

La nueva obsesión ramoniana es su hipótesis de que Lady Di vive junto a Pablo Escobar Gaviria en un remoto archipiélago secreto, en compañía de otras celebridades que se hartaron del hostigamiento público.

-La idea es sencillamente fascinante -le cuenta Ramón a Marisela, una corpulenta punketa desteñida que comparte los excesos de su amado- Marylin Monroe, el clan Kennedy, Elvis Presley, John Lennon y otros tantos se retiraron a vivir en santa paz, sin nadie que los reconozca o los juzgue, en una especie de Shangri-la tropical, con un clima ideal todo el año. Imagínate esta sociedad utópica de celebridades veraneando en un mundo perfecto.

-Ramy, tú diciéndome ésto y yo visualizando el verdedólar, esa tonalidad tan intensa que logramos el otro día, manipulando la paleta de colores en la computadora.

-Verdedólar, verdedólar -repite Verne, desplegando las alas verdirrojas en una coreografía epiléptica que amenaza con traspasar los endebles barrotes de la jaula.

-Verne necesita pareja, Ramy, mira que es muy triste estar solo.

-Yo también lo creo, cautiva mía, pero necesitamos comprar una jaula mucho más grande, para darle vuelo al amor de Verne por su pareja, una exhuberante hembra que nombraremos...

-Salomé, lora de encumbrada belleza y sensualidad matadora...

-una hembra perfecta como tú, virtuosa mía.

Dicho esto, los casi trescientos kilos de ambos entremezclan sus adiposidades en una dilatada danza horizontal acompasada de jadeos. El maltrecho colchón, también heredado, resiste con valentía los embates amatorios.

-Verdedólar, verdedólar -insiste Verne, pronunciando la nueva palabra aprendida momentos atrás.

-Verdedólar -ella proclama al universo su palabra.

-Eso es, musa mía, verdedólar, verdedólar, tengo que transmutar mis ideas en verdedólar.

-Alquimia verdedólar -gesticula con vehemencia Marisela, trazando sucesivos círculos concéntricos en el aire- alquimia verdedólar.

-Alquimia pura, excelsa mía, para pintar de verdedólar nuestras vidas, Verne y Salomé incluidos.

-Verdedólar para mudarnos juntos a una casita en el páramo, oculta por la niebla, Ramy, donde arrejuntarnos frente al fuego de la chimenea full de ramas secas que crujen, tomando vino tinto y amándonos sin censura, a gritos, paseándonos desnudos como en una pintura de Renoir.

-Verdedólar, amada mía, fruto de mi esfuerzo sostenido, años de lecturas, documentación e investigación, doblando mi lomo sobre los libros, perdiendo mi vista ante el computador, cual sabio abad benedictino que no renuncia a las tentaciones ni a los divinos placeres de la carne...

-ni del queso ni del brandy ni del chocolate caliente ni del goulash humeante que te quema la boca al probarlo...

-caliente como el sexo que nos enloquece, cortesana mía, para dormir hasta el mediodía jornada tras jornada, renunciando al placer del desayuno, no importa, pero acostándonos en plena madrugada, disfrutando la noche y sus excesos, con cenas pantagruélicas y libaciones orgiásticas...

-en nuestro castillo invernal donde yo soy reina y princesa y bruja mala y tú mi caballero y mi rey y mi príncipe verdedólar...

-y tu Merlin medieval que te embruja, alteza mía, y soy el emperador desnudo con su traje invisible de finísimos hilos de oro y mi cetro siempre en alto, demandando tu erotismo fiero y desmedido, meretriz mía...

-ay, Ramy, que me excitas y tú sabes como yo me desespero si en mi pozo de gozo profundo no obtengo de inmediato lo que quiero...

-ufff, golosa Gretel mía, devora mi cetro y mi corona, saboréame como si yo fuera la casita de caramelo y golosinas, sin la bruja tramposa que quiere comernos...

-ay, Ram, yo soy esa bruja tramposa, yo soy esa bruja mala que quiere comerte, que quiere que me comas, que quiere que nos coman el cetro y la corona y que se quemen y se ahoguen en la hoguera de mi pozo de gozo profundo, Ramy, y yo soy yegua y soy amazona y soy Lady Godiva y soy lo que tú quieras que yo sea y...

-y pretendo que seas mi marquesa de Sade, desbordada mía, para que fantasees como una loca y me hagas delirar con tus cuentos hechos realidad...

-y entonces vamos a invitar a Hansel y Gretel para comérnoslos y que nos coman, Rammmmmmmmmmm...

-lo que tú desees, gastronauta mía...

-e invitamos también a la viciosa de Blancanieves, acosando sexualmente a los siete enanitos en el bosque...

-y también a Cenicienta, flautista mía, y a sus hermanastras crueles y malvadas, perversa-polimorfa mía, para que te torturen en la torre del castillo mientras gimes retorciéndote de placer y dolor y placer y dolor y placer y dolor... ¡ argh !

-Verdedólar, verdedólar -interviene Verne, con una pronunciación notablemente mejorada que casi hace olvidar su timbre gutural y ligeramente oclusivo.

-Verdedólar sí, si es que logro vender mis inspiradas teorías de conspiración y complots planetarios, mis historias sobre sociedades secretas y pactos innombrables, mi programa cibernético para averiguar el verdadero nombre de dios y así poder invocarlo.

-Ramy, todo ese material es genial para libros al estilo del tal Benítez, sin compararte con él, claro. Ya te puedo ver dando conferencias en todo el mundo, usando una túnica de elevado maestro iniciado, conmigo siempre a tu lado, y filmando documentales, orientando a tus discípulos...

-Verdedólar, verdedólar, soñadora mía, sin olvidar mi más reciente hipótesis del archipiélago de celebridades donde se hospedan los Kennedy con Marilyn y Lennon espera a Yoko...

-Verdedólar, Ramy, y haríamos una expedición, tipo Arca de Noé, un crucero de elegidos para encontrar el archipiélago y sumarnos a ellos...

-Verdedólar, que te quiero verdedolar, gerente mía, pero necesitamos subcontratar a un escribidor que redacte con sintáxis impecable y un tono fervoroso, apasionante, todas estas elucubraciones mías, divagaciones mías, revelaciones mías, que me han sido dadas, sin duda alguna, para que yo las comparta con el resto de los mortales.

-Eso es, Ramy, tú tienes la misión de iluminar la conciencia de la humanidad, como una lámpara halógena de esas que me gustan tanto, como un faro que alerta a los buques en una noche de tormenta. Ay, qué visión tan hermosa, ¿no te parece?

-Excéntrica mía, ¿ te acuerdas de Wenceslao, el jovencito esmirriadito pálido de grandes lentes, ése al que le dicen rata blanca de biblioteca ? ¡ Pues él ! Wen es el indicado para poner en blanco y negro mis ideas.

-Pero él también se va pintar de nuestro verdedólar.

-Deja la mezquindad, ambiciosa mía.

-Ay, es verdad, mira que eso me oscurece el aura, y tú siempre me iluminas con tus verdades que te salen del alma.

-Amén, acólita mía. Verdedólar hay para todos...

-Y prosperidad llama a prosperidad, bienestar a bienestar, dinero a dinero.

-Verdedólar, compañera mía, trasciende el vil metal. Verdedólar hay que entenderlo como una filosofía de vida que implica plenitud, belleza serena, pasión que se arrebata a sí misma.

-Bienvenido, pues, Wenceslao, a nuestra cofradía.

-Tal es la actitud, cofrade mía, éste es el espíritu de nuestro cónclave exquisito.

-Ya somos cinco, entonces: tú, yo, Verne, Salomé y ahora Wenceslao. ¡ Cinco dedos de una mano poderosa ! Una mano que se extiende a otra y a otra y a otra. ¿ Viste como me inspiras, Ram ?

-Así comprobamos nuestra predestinación, alma gemela mía, hemos sido elegidos para emprender nuestra misión y no podemos desperdiciar más tiempo. Me voy a convencer a Wenceslao, para que deje de hacer todo lo que esté haciendo y se aplique con exclusividad a la gran obra de la que forma parte.

-Verrrrrrrrrdedólarrrrrrrrr -aclama Verne desde el vaivén de su columpio.

-Anúnciale la buena nueva, Ram, que yo me voy a elegir a Salomé y a comprar una nueva y gran jaula que pintaré del color de nuestros sueños. Por cierto, ¿tienes plata?

martes, 16 de enero de 2007

Secret meeting en el Salón Oval

No, no son clones ni clowns. Son ellos de verdad-verdad: Dick & Elvis (en riguroso orden alfabético, pardiez). Los disfraces más populares del planeta, aunque jamás en la Venecia de mis delirios, pestilente, mohosa y fetichesca Venezia (nada de little fucking Venice, nada de "zuelas" con palafitos insolados incrustados en excremento fosil hidrocarburado, no, qué va).

Sí, en efecto, la imagen no está photoshopeada ni nuestros ojos gastados por el monitor nos engañan: son Nixon & Presley (en estricto orden alfabético, vaya por dios), con sonrisa cariacontecida bajo la nariz de tobogán y las fauces de tragatodo semicerrada.

Se aproximaba el deceso del año 1970, precisamente a la medianoche del 21 del 12 (oh, palíndromo cifrado), en el Salón Oval de la Casablanca que décadas después disfrutarían Bill & Mónica en jaculatorias & eyaculatorias oralidades, oh good god, my sweet lord, salpicando tercos rastros seminales que harían las delicias de los profesionales del dry clean only.

Mister president y el rey omnívoro intercambiaron odios (a "esos" beatles gamberros & desprolijos; a "esos" ñángaras que no vietnamean, oh my dog: sí, sic, sick) y obsequios, a saber:

—Te truequeo, Nix, esta nice silver Colt forty five por una insignia de special agent antidroga para chapear a los truhanes -masculló el monarca de los barbitúricos, las anfetaminas, el carbohidrato and the very bad colesterol.

—Why not, si todavía there's no watergate a la vista -ripostó Rickxon.

(Fuente: registros desclasificados de la CIA)

lunes, 15 de enero de 2007

La blogosfera se expande

Mea culpa: título tramposo y foto tremendista para captar visitas. Vicios, pues del oficio bloguero con objeto de imantar miradas hacia nuestra vitrina. Voyeuristas y exhibicionistas duales que somos. Pero sí es verdad: se expande la blogosfera y lo seguirá haciendo hasta un próximo big bang o lo que sea.

Miren que la web es libre y libérrimo flujo de información (que no de comunicación, nos advierten los apocalípticos habituales). Venga ya, al meollo del post, me increpa algún lector apurado asomado a la ventana internetiana desde su oficina y el jefe que revolotea, fisgón, queriendo exprimir el tiempo y dedicación de los asalariados.

Pues que quería anunciar un par de nuevos blogs míos (que ya hablarán ellos por sí solos):
http://blogueoluegoexisto.blogspot.com
y
http://gramasutra.blogspot.com
además de la bitácora recientemente coreografiada por mi hija menor:
http://bailandoconlapoesia.blogspot.com
y la novela virtual por entregas que viene publicando desde hace ya 3 semanas en la red el escritor caraqueño Omar Mesones:
http://omarmesones.blogspot.com

Nada menos. Nada más.

(Foto propiciatoria de Marina Núñez)

sábado, 13 de enero de 2007

La Caracas de Julio Cortázar, Henri Charriere y Jessica Harper

Un post publicado por Rodrigo Coll en su estupenda bitácora Argonáuticas(http://argonauticas.blogspot.com/2007/01/propsito-del-tiempo.html),
me disparó la memoria hacia una minúscula anécdota en la que yo paseaba mi adolescencia por el otrora transitable boulevard de Sabana Grande: esa tarde me encontré con Julio Cortázar en un café; lo reconocí, me maravillé de presenciar a tal escritor de carne y hueso ejerciendo la más abyecta cotidianidad y seguí mis andanzas.
Tiempo después, también en el boulevard previo a La Previsora, me topé con ese antihéroe canallesco que solía ser Henri Charriere. Reputeé una y mil veces no llevar conmigo mis ejemplares de "Papillon" y "Banco", editados por Robert Laffont. El expresidiario de Cayena, propietario del nightclub "Mi vaca y yo", lucía igualito a la foto de la contratapa de sus libros. Imagino que ya habría rodado su film con Claudia Cardinale, "Popsy Pop", y aún los gringos no habían "empacado" su vida en la versión hollywoodense del bestseller que protagonizaron un devaluado Steve McQueen y un bufonesco Dustin Hoffman.
A Jessica Harper jamás me la encontré mientras vivió en Caracas. Mi hermano Julio y yo apenas la llegamos a admirar en la pantalla del extinto cine Caribe (donde hoy se erige el Seniat y un supermercado), durante aquellas gloriosas exhibiciones fílmicas de "arte y ensayo" que nos prodigaban los "martes selectos". Película peculiarmente fetichesca nos resultaba la británica "Inserts" (1974), con un casting que incluía, además de las axilas con pliegues de la Harper, a Richard Dreyfuss, Bo Hoskins y la lujuriosa mirada de Verónica Cartwright.
Ambas novelas de Charriere se me extraviaron en alguna de tantas mudanzas. La Caracas de mi adolescencia emerge en fragmentos esquivos, insomnes, divinamente disonantes.

jueves, 11 de enero de 2007

Guantánamo Tours: "in dog we trust" (sic)


Viaje a USA: ¡ Guantánamo es gratis !
Oferta 5º Aniversario

Pues va a ser que sí. Gracias al Georgieboy Bush, si usted decide viajar a Norteamérica, puede ganarse una estadía gratis en el resort cubano de Guantánamo.

El rollo es así: al pisar cualquier aeropuerto gringo, si algún funcionario de “inmigration” decide que usted es “raro” (por usar barba, sudar mucho, leer con excesivo interés algún libro de ficción, el color de su piel ostenta sospechosos matices claroscuros o usted no english spoken o pronuncia el idioma shakesperiano con indecoroso acento étnico), pues lo acusan de terrorismo y de cabeza a Guantánamo con su braga anaranjada y su plan “all the shit you can eat”.

Joder, que mister cowBush nos ha salido con vocación de agente viajero y este negocio del McGuantánamo pinta bien. Ya van five years hospedando gente y la isla aún no se hunde. Total, "In dog we trust" (sic), proclaman los dólares sin erratas y sin enmiendas.

domingo, 7 de enero de 2007

e(pístola)mail

De: tuhijo@aquienelmapamundineosatelizadoporgoogle.earth
Para: padremio@queestasjugandodominooaburriendoteenelmas.alla
Fecha: 07-01-07
Asunto: en el texto

(Documento adjunto: foto de la factoría genética Miranda-Luque,
a 94 años del nacimiento de mi padre)

Viejold:

Sentí la urgencia de contarte que demolieron el edificito aquel donde vivía Vizcaya, ¿te acuerdas?, el que vegetaba a la sombra plácida de la pirámide truncada de “La Previsora”. Tu amigo y su familia que se prolongaba cada año ocupaban la azotea convertida en ático o pent-house, como prefieras llamarlo, por estos castores que erigen y multiplican paredes de cartón piedra, respondiendo al mandato bíblico de su prole, en este valle bendito exento de inviernos y ciclones, pero que aloja sismos impredecibles. Y lluvia también. Menstruación de nubes que purifican su organismo con impuntualidad de trópico punzopenetrante. Arma blanca pluviométrica que percusiona contra los tejados de zinc música con aires del Mongo Santamaría. Etnojazz o latinsoul, blues acuoso de guitarra eléctrica relampagueante que desmorona el polvo de los cerros, acentuando la provisionalidad de los castilletes de arena (sin Reverón, sin Juanita, sin sus muñecas que sólo saben nadar en la luz que las cobija). Náufragos vanos, urbanos, suburbanos, epiurbanos, que surfean adheridos a sus tablas genéricas, tablones inconsultos, ripios de vallas publicitarias que balbucean sus mensajes prosaicos.

Presumo que ya estarás conminándome: “hijo mío, al grano”. A pesar de que, en nuestra factoría genética, el lenguaje-jé siempre ha sido el primer juego. Bueno, viejold, pues, concreto. Y aquel hueco que han dejado donde estaba el edificio. Como la huella indigna de un bombardeo en Irak, por ejemplo. Que tú tuviste la oportunísima sobriedad de perdértelo. O el espacio que dejaba en las encías un diplomado sacamuelas de tu época, polaco exiliado en Sabana Grande. Dentista que le decían. Nada de odontólogos ni cirujanos maxilofaciales que urbanizan sonrisas, recortan mandíbulas sobresalientes, cometiendo esa ortopedia dentífrica que es la ortodoncia y su siembra de alambre de púas en bocas habituadas a la tortura. Por la boca muere el pez, recuerdo que decía mi madre, y estos peces del Guaire ostentan sus anzuelos ceremoniales, piercings de titanio, como trofeos de guerra, tatuajes obscenos de campo de concentración ensalivados, código de barras que incineran la piel, muestras de dolor adosado para siempre a la experiencia (“el dolor es un recordatorio de nuestra condición elevada”, escribía el masturbador perturbado de Hesse, santo patrono del gremio incisivo-canino-molar y diestro ficcionador de autoayudas adolescentes). Eufemismos de metalenguaje profesional multidisciplinario, padre, para estafar a los eternos insensatos.

Pues sí, viejold, quedó el agujero en el flanco norte que nos aproxima al Avila y su purpúreo verdor mesiánico. Aún ignoro qué carajo van a construir allí. En todo caso, reanudaré el contacto y te mantendré informado por este mismo medio que, dada su intangibilidad, se me antoja perfecto. Tú ya me dirás. Un abrazo a mi hermano. Y mucho cariño a my mother. Cáguense en el alma de Freud y continúen visitándome en mis sueños. Episodios migratorios de emigrante, inmigrante, transeúnte errático, errante onírico que burla planos, fronteras y realidades.

Javier.

martes, 2 de enero de 2007

John Banville: "No tengo mucha idea de lo que sucede allí fuera"

Suscribo la frase del ganador del premio Booker del extinto año pasado. Novelista irlandés nacido en 1945, autor de "El libro de las pruebas" e "Imposturas". Tal epígrafe lo he extraido de "Babelia", ese estupendo suplemento literario de www.elpais.com

sábado, 30 de diciembre de 2006

¡ Gilipollas !

Stephane Lissner, a la sazón director artístico de La Scala de Milán, tuvo que venir a cagar las últimas horas del 2006 con su prohibición de presentar sobre ¿sus? tablas la versión libérrima que el director teatral Robert Carsen hace del "Cándido" de Leonard Bernstein. La razón obvia (aunque el signore Lissner se apresure en negarlo) está en la fresca imagen bufonesca que adorna este post: Blair, Putin (¿Pútin o Putín?), Chirac, el junior Bush y Berlusconi compartiendo el jolgorio de un naufragio cualquiera sobre un mar contaminado cualesquiera.

Stephane Lissner se suma así a la media docena de gilipollas superlativos del 2006 que nos han entretenido con sus torpezas.

A quien le apetezca hacerlo, pues puede apreciar este "Cándido" versión Carsen en el teatro du Chatelet de París. Sin censura.

jueves, 21 de diciembre de 2006

María Antonieta Coppola: balanizando (sic) la historia en plan fiesta inolvidable


¡Bendito sea mi proveedor de DVD's que me exime de la dictadura de la cartelera comercial cionematográfica! Así, pues, he podido disfrutar de esta deliciosa peliculita regida por Sofía Coppola en torno a la intimidad más frívola y sensorial de María Antonieta, aún con su tierna cabeza adosada a su dulce cuello. Aquí todo es fiestas y mascaradas, comilonas y vitrinas, peluquines y miniorgías que apenas se nos sugieren, escamoteándolas de nuestras pupilas.

Banalización, sí y balanización (sic), también de un trozo histórico. La niñata protagonista del film se reivindica conmigo tras su noviazgo cutre con el spiderman. Ha sido un salto de catapulta desde la infanta perversa y vampírica amiga de Lestat hasta esta soberana bon vivant que alza su copa de champaña para brindar con nosotros desde la pantalla barrigona de mi televisor. Recíproco, yo le acompaño con single malt y maní japonés, ahorrándome los ominipresentes atascos automotores de este estacionamiento hiperbólico en que se ha metamorfoseado Caracas.

miércoles, 20 de diciembre de 2006

CAGADA NAVIDAD

¡Qué viva la escatología que adorna los pesebres cagalanes (digo: catalanes)!

Letizia, Bush y el Ratzinger son los "caganers" más populares del famoseo que expanden sus orificios en esta navidad para terminar de defecar el 2006 con sus muestras fecales.

Entrando en onda y poniéndome escatológico yo también, me atrevería a decir que los perfumes de estas tres gracias suenan (de izquierda a derecha) a cenicienta parturienta, bourbon ácido y zumo fermentado de papa. Ahí hay excusa temática para una nueva novela de Patrick Suskind.

En Venezuela, los personajes serían otros, vernáculos y no tanto. Bioanalista onírico que era, Freud dijo que la mierda es oro, aunque únicamente en nuestra fase anal.

lunes, 18 de diciembre de 2006

"Egocasting que estás en el cielo, neologizado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase mi voluntad así en la red como en el suelo...

...no nos dejes caer en la desconexión
y líbranos del silencio mediático y de todo virus,
por los gigas de los gigas, amén.

Creo en la web madre todopoderosa
y en Bill Gates, su único hijo,
engendrado, no clonado,
de la misma naturaleza que el cibercan que me ladre".

(Credo virtual para internautas y otros náufragos de este bendito milenio. Neoevangelio impío según el profeta JML)

Juan Cueto es un escritor español a quien leo habitualmente en www.elpais.com disfrutando sus crónicas. Gracias a él enriquezco mi léxico con este neologismo del "egocasting" que he venido suscribiendo sin enterarme, hasta ahora, del término. De las neuronas espejo ya tenía conciencia. En todo caso, me apetece mucho compartir el texto completo del artículo publicado justamente hoy en el portal ya mencionado:

"EGOCASTING Y NEURONAS ESPEJO
Ojo al nuevo palabro (sic) que amenaza con animar la temporada mediática, egocasting. En contra de lo que pudiera parecer, egocasting no es la manera rápida y concisa de llamar a esas colas de posadolescentes ante las sedes de nuestras teles para entrar en un reality tipo Gran Hermano u Operación Triunfo. Este nuevo término de la globalización lo inventó Christine Rosen en la revista The New Atlantis (puntocom) para denunciar la tendencia actual de reutilizar esas cacharrerías de comunicación global del cuarto de estar digital para incomunicarnos con el mundo exterior, es decir, para reconvertirnos en tecnoburbujas de aislamiento casero, en plan cocooning. Desde entonces, el vocablo ha dado con éxito la vuelta al globo porque, en definitiva, todos hacemos egocasting aunque no lo sepamos.

Éstos son algunos de los síntomas de la actual tendencia al egocasting, y con la mano en el corazón, en el centro-izquierda torácico, díganme si no han caído en la misma tentación egocéntrica y reaccionaria que yo cuando utilizamos los viejos y nuevos cacharros de comunicación para incomunicarnos, para estar aislados en nuestras burbujas inmunitarias, y no para buscar el reflejo del mundo exterior –“la ideología dominante”–, sino el reflejo de uno mismo. Porque egocasting es utilizar el iPod o el Zune para meter en las orejas nuestros propios sonidos íntimos sin necesidad de que los programen desde un centro emisor lejano; o zapear en el televisor plano y digital y con grabador DVR hacia los programas al margen de la tiranía del prime time; o rastrear por el método DVD o por el sistema legal o ilegal de Internet la película que en ese instante nos apetece; o, en fin, navegar por la Red hacia los blogs que nos reflejen o los post de nuestro propio blog. A eso mismo se le llama egocasting, y quien esté libre de pecado que tire la primera piedra digital.

La primera vez que en España se pronunció ese vocablo fue en este periódico y por mi amigo el profesor Vidal-Beneyto, que lo empleó (sin definirlo) para ilustrar un capítulo más en su investigación sobre el descrédito de la democracia, y analogado al egovirus de la posmodernidad, o sea, para darle un palo progre. A los divulgadores no nos gusta nada que se nos adelanten, y esta vez me sentí muy jodido porque Vidal-Beneyto fue el primero en nombrar esa nueva burbuja global que consiste en hacer casting, o zapping, en busca de esos espejos digitales que sólo reflejan nuestro ego.

Si los comunicólogos únicamente severos, valga la redundancia, habían denunciado desde Adorno y la Escuela de Francfort el consumo pasivo de esos mismos media que “sólo vehiculaban la ideología dominante”, ahora mismo sus discípulos denuncian con el mismo vigor ideológico esos media que reutilizamos para conectarnos con nuestro ego. Y aquí hay una contradicción como la copa de un pino analógico. Porque si consumimos los mass media en plan pasivo, como hasta ahora, estamos siendo reos de la célebre ideología dominante, pero si manipulamos los cacharros digitales en plan alternativo, para zapear hacia nuestro propio yo, para zafarnos por egocasting del diluvio neocapitalista, también somos unos reaccionarios encerrados en nuestras propias burbujas.

Sólo la comunidad científica, que diría el profesor Punset, puede resolver esta contradicción. Pues bien, los arquitectos del cerebro, los neurofisiólogos, han divulgado estos días una teoría que explica esta tendencia posmoderna hacia el egocasting dominante: la hipótesis de las neuronas espejo. Para simplificar, no sólo es que existen ahí arriba, en el interior de cráneo, unas neuronas espejo que funcionan por empatía social, que nos contagian las emociones que emiten las neuronas ajenas, sino que cuando falla el propio sistema inmunitario, y falla mucho, tienen la irrefrenable tendencia a buscar por ahí fuera las neuronas que mejor nos reflejan. Egocasting neuronal, o sea.

El problema ya no está en consumir en plan vegetal las imágenes y los sonidos que nos envían y programan desde un lejano centro emisor único, como en las utopías apocalípticas de Huxley, Orwell, Bradbury, Blade Runner o Matrix (donde, por cierto, no existían los móviles con pantalla ni mucho menos Internet o el iPod), ni siquiera en la posibilidad de reutilizar esos mismos artilugios para fabricarnos burbujas multimedia porque en mi casa mando yo y ya tengo las herramientas suficientes para emitir mis cortos por YouTube; producir y difundir mi propio blog o videoblog; elegir las músicas y pelis que me reflejan con el video-demande legal o ilegal de iTunes, Emule o BitTorrent; construir, recibir o distribuir play-lists, o montarme mis programas de radio por el método pod-cast. Nada de eso. El problema es que somos hijos de esas neuronas espejo de doble uso y por eso actuamos así, rebuscando en los media nuestra propia imagen y sonido.

En realidad es lo que desde el principio de la historia hicimos siempre. Rodearnos y conectarnos con los mundos (o pantallas) que nos reflejan como un espejo para conjurar el estrés exterior y defender nuestro sistema inmunitario".

miércoles, 13 de diciembre de 2006

Antihéroe que soy


—Para Guido, in Spain (is a pain is a pain), habituándose al paro—

“Seamos perezosos en todo,
menos en amar y en ser perezosos”
(Paul Lafargue)

Para mí, los héroes son un bostezo sostenido que me acalambra la mandíbula. Desde siempre he optado por los antihéroes, los perezosos, los quietos y, ¿por que no, pues?, los canallas de ficción. Resulta, además (y esto lo he venido a descubrir recientemente), que yo siempre he sido un vanguardista preclaro de lo que ahora se denomina “slow life". O sea, que nunca me he anotado en la carrera de ratas y que prefiero la vida contemplativa que te conduce al pelabolismo, sí, pero a la placidez, también.

Me relataba mi madre que cuando nací, en vez de escupir el proverbial alarido lacrimógeno que ensayan los bebés para estrenar sus pulmones y hacerse oír, pues yo, simplemente, bostecé una y otra vez. Siempre he sido un ecologista que he ahorrado energía intentando encaminarme hacia el mínimo esfuerzo en todas mis acciones y desplazamientos. Como ya sospecharán he evitado el deporte a toda costa, falsificando certificados médicos en primaria y bachillerato que me eximían de sudar como un cerdo recalentado por las inclemencias de tanto trópico.

Si hasta en mis lecturas he prescindido de aventuras que puedan fatigarme. Julio Verne, ni de vaina. La Odisea, bien lejos. Lo mío es Calderón de La Barca susurrándome desde sus páginas que “la vida es sueño y los sueños, sueños son”. Y, claro está, el dios Oníricus es la máxima deidad de mi politeísmo, seguido de Eros (por la horizontalidad que predomina en sus predios). Hemingway es una ladilla con sus bravuconadas de guerra y matanzas de animales. Mis libros de cabecera son aquellos donde no pasa nada y el narrador-protagonista despereza su viaje interior. ¿Por ejemplo, me increpan? Las novelas “Éxito” y “Dinero” de Martin Amis.

Y es obvio que a esto de la escribidera accedí porque se podía hacer sentado, sin tener que cargar nada y con la posibilidad de que apenas se me cansen los ojos y los dedos. La antología de mi flojera llega a tanto que, tras escribir estos cuatro párrafos iniciales, voy a recortar y pegar a continuación cierta añeja crónica que he reciclado ene cantidad de veces sobre el mismo tópico. Aquí la tienen y, si recuerdan haberla leído, háganse la vista gorda, sorda:

(Para leer el texto completo, sírvanse pulsar a continuación)

http://hermanoschang.blogspot.com

domingo, 10 de diciembre de 2006

Franco se opone a compartir paila del infierno con Pinochet


(El Averno News)

Hoy día, el caudillo por desgracia divina Francisco Franco ha armado un berrinche de padre y señor nuestro al conocer la noticia de que debía compartir su paila de agua hirviendo con el recién fallecido Augusto Pinochet. Tal conducta resulta absolutamente inusual en el infierno, regido por un protocolo harto estricto que no tolera insurrecciones de ninguna especie, oye. El consejo demoníaco se encuentra reunido en pleno con la expresa intención de resolver este trance a como dé lugar. Manténganse en sintonía que seguiremos informando...

Recién ayer, le dejaba yo este comentario a Jesús Nieves Montero en su bitácora http://cuestiondemetodo.blogspot.com

"El manual de fábrica de los dictadores insiste en que deben ser longevos y con salud temeraria. Imagino que nadie quiere recibirlos en el más allá para no contagiarse de sus diatribas y manías macabras. Por ello perduran tanto tiempo pudriendo este planeta con su presencia.Se me ocurre, además, que deberían reunirse en una suerte de limbo intemporal: un set televisivo flotante donde los reyezuelos justifiquen sus respectivas ¿idiosincracias, ideologías? protagonizando encuentros de boxeo mudo y/o lucha libre americana, per secula seculorum, digo yo...Abrazo naif, JML."

Me regocija pensar, Jesús, que, dado el poder etéreo de la blogosfera, empavamos al augusto Augusto. ¿O no?

¿Quién sigue en la lista? Who's next, pues?

martes, 5 de diciembre de 2006

Clonamos barbies: disponibilidad inmediata de cualquier tipología étnica, entrega a domicilio contrarrembolso





Claro que estilizamos rasgos y los uniformamos según estándares de armonía facial y belleza universal. Aclaramos tonos de piel (blanqueamos y desmanchamos hasta obtener un saludable color broncíneo). Occidentalizamos ojos, devastamos párpados, extraviamos miradas. Todas las pupilas se magnetizarán hacia el imán que será la nueva usted. No discriminamos tallas, edades ni estado civil. Consulte nuestro nuevo servicio de maquillaje funerario. Ojee (sic) nuestro catálogo. Aproveche la promoción permanente de nuestros exclusivos “espejos eufemísticos replicantes”. Usted pregunta “¿qué tal me veo, espejito?” y nuestro “Bull shit mirror” responde: “De fábula”.

(Texto publicitario de: Mentiras Piadosas and Clon Dolly Enterprises)
www.maquillajejépostmortem.ve
www.barb(ar)ie.com

(Fotos: Corinna Holthusen)

viernes, 1 de diciembre de 2006

FELIZ VANIDAD

Dear barbie:

En esta vanidad que hoy comienza, insisto en solicitarte que, a la usanza de un tal Franz Kafka, me metamorfosees, al igual que tú, en una muñeca de lujo y lujuria contenida en un empaque de cartón y celofán grueso. Concédeme la gracia manufacturada de ser rubia y pálida como tú, aunque bronceada por rayos ultravioleta tarifados. Permíteme ser alta, flaca y esbelta, sin que se me vea el costillar adosado a la piel exenta de colesterol y otros vomitivos lípidos. Obséquiame tu personalidad volátil de lentejuelas y el resto de oropeles conexos. Resérvame un Ken ó 3 ó 10 para asesinar mi hastío en las noches de insomnio (y por favorcito, que sean bellos, musculosos y que traigan raciones extras de viagra azulado, a su lado).Traspásame tu look correctamente mediático y universal, heterogéneamente idóneo en cualquier rincón del planeta. O si no, provéeme liposucciones, mamoplastias y demás intervenciones quirúrgicas pertinentes para configurar mi faz y silueta de acuerdo a los cánones imperantes urbi et orbi.

Feliz Vanidad para ti también te desea,

Frivolina Aniñata.