
Lujoso pincel lujurioso el de este
(T)MILK-man que ahora se expone a tope, a todo dar, en la vitrina de la Neue Galerie de Manhattan. Ojalá Gustav Klimt logre contagiar su colorida lascivia a quienes contemplen su obra, aquí y allá, disparando el vértigo hedonista del 2008: tal mi deseo a los Reyes, a ver qué pasa, minutos antes de que sus majestades arriben.
2 comentarios:
Mi pintor favorito es Klimt...
Lástima que Nueva York me quedé tan lejos...
Neogabox: yo en verdad prefiero a Courbet (que engalana mi header), aunque me encanta reseñar al "T-milK" en ocasión de su retrospectiva. Y ya se le podrá admirar, de cerca, en algún otro lugar del planeta.
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